Día Mundial de prevención de cáncer de cérvix Diagnóstico precoz y vacunación, claves contra el cáncer de cérvix

  • Un 65% de las mujeres con este tipo de tumor logrará superarlo ya que su tasa de supervivencia se sitúa entre las más altas

Radioterapia para el cáncer de cérvix. Radioterapia para el cáncer de cérvix.

Radioterapia para el cáncer de cérvix. / D.A.

Se trata de un cáncer que afecta cada vez más a un mayor número de mujeres, pero que se puede frenar y curar cuando su diagnóstico y tratamiento se realiza de forma precoz y en los estadios tempranos de la enfermedad.

El cáncer de cervix es uno de los tumores con mayor prevalencia en la población femenina alcanzando en el Hospital Universitario Torrecárdenas alrededor de 120 conizaciones (extirpación de las lesiones de cuello de útero por lesiones de alto grado precursoras del cáncer de cuello). Un 65% de las mujeres con este tipo de tumor logrará superarlo, ya que su tasa de supervivencia se sitúa entre las más altas en los tumores que afectan a las mujeres.

Desde la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM) han destacado que gracias a los avances en el diagnóstico precoz y en la investigación se han podido desarrollar métodos y tratamientos preventivos como la vacuna del Virus del Papiloma Humano (VPH), que son muy eficaces para evitar el cáncer de cervix, y que junto a otras técnicas como la citología cervical y la detección molecular del virus del papiloma humano han reducido su incidencia en nuestro país de forma muy notable.

“Se ha mejorado la supervivencia y la mejora de la calidad de vida de los pacientes oncológicos y Andalucía se ha consolidado con un altísimo nivel de excelencia en el abordaje multidisciplinar, tratamiento y atención de las personas con cáncer en general, y también en el cáncer de cervix”, ha señalado la doctora Purificación Estévez, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cáncer Ginecológico de la SAOM. Se trata de un cáncer que se diagnostica en su mayoría, en mujeres jóvenes entre 35-50 años y cuya causa principal es la infección por el VPH, que se transmite por contacto sexual.

Otros factores de riesgo para desarrollar la enfermedad son el tabaquismo, la inmunosupresión (pacientes afectadas por virus del VIH o que requieren tratamientos inmunosupresores), y la coinfección por otras enfermedades de transmisión sexual.

Un gran porcentaje de población se infecta por VPH en algún momento de su vida, y la mayoría de infecciones por VPH se resuelven espontáneamente. Sin embargo, en los casos en los que el virus persiste a lo largo del tiempo, provoca cambios en las células normales y las transforma gradualmente en lesiones precancerosas, convirtiéndose después en células cancerosas, dando lugar al cáncer de cérvix, o a otros como el de vulva, ano u orofaringe.

En las últimas décadas, el conocimiento de la historia natural de este tumor y el desarrollo de estrategias de prevención mediante la inclusión de la vacunación frente al VPH en el calendario vacunal, y el cribado y diagnóstico precoz mediante citología y detección molecular de ADN del VPH han permitido frenar y curar la enfermedad cuando su diagnóstico y tratamiento se realiza de forma precoz y en los estadios tempranos de la enfermedad. Estos avances se han traducido en los últimos años en un descenso de más del 70% en la mortalidad por cáncer de cérvix.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios