Almería

Ecologistas piden que se investiguen las causas del incendio de la planta de reciclaje de la capital

  • La Coordinadora Ecologista Almeriense ha denunciado los hechos ante el Seprona y lamentan la gran contaminación que ha generado este suceso, cuya nube tóxica se distribuyó por el Levante de la provincia

Bomberos de Almería trabajando en el incendio. Bomberos de Almería trabajando en el incendio.

Bomberos de Almería trabajando en el incendio.

La Coordinadora Ecologista Almeriense ha señalado que el incendio producido hace unos días en la planta de reciclaje 'Lunimar', de la capital almeriense, ha producido una gran contaminación atmosférica que, aunque el viento de poniente nos quitó la nube tóxica de la capital, la llevó y distribuyó por el levante almeriense, aparentemente “disolviéndola”. 

Si hubiera sido el viento de levante intoxica a toda la capital, ya que en la combustión de los productos almacenados se han generado emisiones altamente tóxicas al aire (metales, dioxinas, furanos, gases ácidos, partículas y dióxido de carbono), las cuales pueden provocar problemas respiratorios, afecciones en los sistemas endocrino, nervioso y reproductivo, además de diversos tipos de cáncer, entre otros padecimientos. Asimismo, se pueden haber liberado nanopartículas (contaminantes orgánicos persistentes) que se alojan en los tejidos del cuerpo, entran al torrente sanguíneo y a los pulmones. 

En palabras de la Organización Mundial de la Salud: las dioxinas son "delincuentes de repetición" para el medio ambiente. Tienen la dudosa distinción de pertenecer al "club de la docena sucia" grupo especial de peligrosos productos químicos conocidos como contaminantes orgánicos persistentes. En el medio, las dioxinas tienden a acumularse en la cadena alimentaria. Cuanto más arriba se va en la cadena alimentaria, mayor es la concentración de dioxinas. Nosotros que somos consumidores finales somos los que más expuestos estamos a dichos productos. Una vez que las dioxinas han entrado en nuestro organismo se unen a las grasas de forma permanente, de forma que su vida media en el cuerpo es, como promedio, de siete años (Vida media: tiempo en el que la concentración en sangre se reduce a la mitad) de ahí sus efectos dañinos prolongados en la salud humana.

Este acontecimiento ha evidenciado una falta de control de nuestras administraciones sobre este tipo de empresas, pues con el menor accidente ponen en peligro la salud de cientos de miles de almerienses. Es por lo que la Coordinadora Ecologista Almeriense ha denunciado ante la Guardia Civil (Servicio de Protección de la Naturaleza) los hechos acontecidos para que se investiguen las posibles negligencias en que han podido incurrir, se comprueben si han cometido delitos contra el medio ambiente y se depuren posibles responsabilidades de este incendio. La denuncia se enfoca hacia la empresa dueña de la planta de reciclaje Lunimar, pero también hacia las administraciones con competencias en este tema, el Ayuntamiento de Almería y la Consejería de Medio Ambiente (ahora Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible), por posible dejación de sus responsabilidades en el control de la seguridad de esta empresa. Asimismo que se investigue si se ha producido una eliminación incontrolada o deliberada de residuos.

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