Almería

Paella, teatro y verbena hasta el amanecer en el fin de la fiesta del Emigrante

  • Eva Trenado Crespo y Andrés Carreño Crespo junto a Claudia Lázaro Miranda y José Agís Fernández, miss turismo y míster juvenil e infantil La tónica en las tres jornadas ha sido una elevada afluencia de público

Olula de Castro ha despedido las fiestas del Emigrante, una cita marcada en rojo por todos aquellos lugareños que residen fuera y regresan este fin de semana a su pueblo natal. La tónica ha sido una enorme afluencia de gente a lo largo de las tres jornadas festivas. Y es que un verano más, como sucede cada mes de agosto, el pueblo ha triplicado su población. El alcalde Guillermo Mesas ha asegurado que "a veces cuesta que vuelvan pero cuando regresan, a veces, con amigos es habitual que regresen". Ha añadido: "Es un pueblo tranquilo, donde los niños corren libres sin miedos, un lugar con servicios que con esfuerzo poco a poco vamos ampliando para ofrecerles a los que vienen alternativas".

Concluidas las fiestas del Emigrante y echando la vista atrás desde el Ayuntamiento de Olula de Castro hacen un balance positivo de esta edición de unas celebraciones que ya cuentan con dos décadas de historia.

A lo largo del fin de semana se han sucedido las actividades. La noche del sábado dio comienzo con la segunda verbena de la noche a cargo de la orquesta Pentagrama -que actuó por vez primera en este pueblo de la Sierra de los Filabres-.

En el intermedio de la actuación tuvo lugar la lectura del pregón a cargo de la periodista almeriense Antonio Sánchez Villanueva. Tras la lectura de su discurso se procedió a la proclamación de Miss Turismo juvenil e infantil a y de los míster. En esta edición, las bandas juveniles han sido para Eva Trenado Crespo y Andrés Carreño Crespo, mientras que en la categoría infantil presumen de este título, Claudia Lázaro Miranda y José Agís Fernández.

Tras estos dos actos de nuevo comenzó el baile en la plaza del pueblo cubierta por una carpa. Los vecinos -con independencia de la edad- no dudaron en echarse a la plaza y bailar hasta que salió el sol, ya que los componentes de la orquesta cortaron la música a las siete y media de la mañana. Un intensa y larga noche que para muchos se extendió hasta el día.

La última jornada de las fiestas del Emigrante dio comienzo con un festival de juegos y predeporte para los pequeños de la casa a partir de las 10 de la mañana en la nueva piscina municipal, uno de los proyectos estrella que ha ejecutado el Ayuntamiento.

Después, a eso de la una de la tarde, dio comienzo la feria del mediodía que se completó con la celebración de una paella popular en la plaza que disfrutaron más de 500 personas.

A las nueve y media de la noche se ofició una santa misa que tuvo lugar en la plaza para poder acoger a todos los fieles. Esta misa contó con los ritmos rocieros marcados por los tambores y las voces de los componentes del coro rociero Ancinar de Abrucena.

Después de oficiarse la misa los vecinos y visitantes pudieron disfrutar a partir de las diez de la noche de del arte y buen hacer del grupo teatral La Duda que puso en escena la obra El sueño. Este espectáculo fue del agrado del público que disfrutó de esta representación.

Ya a las once de la noche comenzó la última verbena a cargo en esta ocasión del grupo Ilusiones que hizo de nuevo bailar a los vecinos que ya han dicho adiós las fiestas del Emigrante de 2014.

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