Control de velocidad

Radares de velocidad fijos en la Vía Parque antes de Semana Santa

  • Son de carácter pedagógico y tienen por objetivo disuadir al conductor. La intención última del Ayuntamiento es reducir la emisión de ruidos del tráfico en atención a las quejas vecinales y al Defensor del Pueblo Andaluz

Radares de velocidad fijos en la Vía Parque antes de Semana Santa Radares de velocidad fijos en la Vía Parque antes de Semana Santa

Radares de velocidad fijos en la Vía Parque antes de Semana Santa

Los conductores habituales de la Vía Parque levantarán el pie del acelerador antes de Semana Santa. El Ayuntamiento de Almería procederá en el plazo de un mes a instalar radares de velocidad fijos, de carácter pedagógico o educativo, en este tramo de la carretera Nacional 340 donde, si bien la velocidad de circulación está limitada a 50 kilómetros por hora, la media suele rebasar los 70. Infracción, que añadida a la elevada densidad de tráfico que soporta este acceso a la ciudad, está provocando molestias a los vecinos del parque Nicolás Salmerón por contaminación acústica.

Es el ruido, o la necesidad de mitigarlo, la justificación trasladada por la concejal de Economía y portavoz de la Junta de Gobierno Local, María Vázquez, a la hora de anunciar la adopción de medidas por parte del Consistorio capitalino.

María Vázquez, junto al alcalde, en la última sesión plenaria María Vázquez, junto al alcalde, en la última sesión plenaria

María Vázquez, junto al alcalde, en la última sesión plenaria / Rafa González (Almería)

Según ha explicado la edil, serán instalados dos “radares pedagógicos” para el control de la velocidad en ambos sentidos de circulación. Los radares pedagógicos, o también llamados radares educativos, muestran la velocidad a la que circulan los coches, de uno en uno, con el único objetivo de hacer consciente al conductor de si va demasiado rápido o su velocidad es la apropiada. Su función es, por tanto, meramente informativa, aunque pueden ir acompañados de otro tipo de radares móviles o controles que, conllevarían, la correspondiente sanción.

Los radares escogidos no estarán, por tanto, camuflados, sino que el Ayuntamiento, además, colocará paneles informativos de advertencia, ya que la intención municipal “es disuasoria” y “no recaudatoria”. “Vamos a avisar, se trata de que la gente sepa que existen, pues el ánimo no es la recaudación y por eso se le llaman radares pedagógicos”, incidió la responsable municipal.

La compra de estos radares, valorados en 12.000 euros ha sido aprobada en la reunión mantenida por la Junta de Gobierno Local, siendo un mes el plazo de instalación dado a la empresa Señalizaciones Villar, por lo que “en Semana Santa estarán en funcionamiento”.

La medida atiende a las quejas que desde, al menos, el año 2014 viene recibiendo el Consistorio por el excesivo nivel de ruido que soportan los residentes junto al parque Nicolás Salmerón. De hecho, ha sido motivo de apertura de dos expedientes por parte del Defensor del Pueblo Andaluz, que instó al equipo de gobierno a adoptar determinaciones dirigidas a corregir la situación, entendiendo el tráfico como emisor acústico dominante en esta zona de la capital.

Vázquez lo sabe bien. Fue en octubre de 2014 cuando, como responsable del área de Seguridad y Movilidad, dirigía a la Defensoría la respuesta municipal en la que ya apuntaba que el Consistorio estaba considerando la instalación de un radar fijo en cada sentido, así como paneles informativos de zona controlada por radar, siguiendo el ejemplo de la travesía de La Cañada y El Alquián donde los resultados, según dicho escrito, estaban siendo los perseguidos con “un indudable efecto reeducativo al igual que se ha producido en otros lugares del municipio como las dos barriadas mencionadas”.

Según obra en el expediente del Defensor del Pueblo Andaluz, el Ayuntamiento no instaló estos radares al “no existir disponibilidad presupuestaria” reforzando, no obstante, la presencia policial en la Vía Parque mediante el despliegue de controles de tráfico y específicos de velocidad. En 2015, un total de 3.733 vehículos fueron controlados y fueron impuestas 150 denuncias por rebasar la limitación de 50 kilómetros por hora.

El Defensor cerraba el expediente en julio de 2016 convidando al Ayuntamiento a ir más allá de estos controles puntuales.

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