El Sillón Azul

El descanso de los que están siempre

  • La Fundación El Gancho Infantil lanza una iniciativa para dotar de 53 sillones-cama las áreas pediátricas de los hospitales de La Inmaculada y Poniente con el objetivo de cuidar a los que cuidan

El descanso de los que están siempre El descanso de los que están siempre

El descanso de los que están siempre

La hospitalización de un niño es un trago amargo, una traumática situación para el pequeño, pero también para sus familiares. Sin apenas descanso, ni comodidad, pasan las horas en la habitación del hospital esperando el ansiada alta y la evolución favorable de sus seres queridos que se eterniza en ocasiones conllevando un enorme desgaste físico y emocional. Pero son los que nunca fallan y siempre estarán al pie del cañón, en este caso de la camilla, aún a riesgo de desfallecer porque no todas las familias tienen la posibilidad de turnarse para los descansos. La Fundación El Gancho Infantil ha querido cuidar a los cuidadores y acaba de lanzar una iniciativa con la que hacer más confortable las estancias hospitalarias en las áreas pediátricas de 23 hospitales de la comunidad.

Las áreas pediátricas contarán, en una primera entrega, con 832 sillones-cama, de los que 53 se van a instalar en los hospitales de La Inmaculada (20) y el de Poniente (33). Una inversión que no llega al medio millón de euros permitirá ofrecer camas en lugar de sillones a cientos de padres y madres que atraviesan el difícil trance de la hospitalización prolongada de sus hijos. “Es imposible transmitir el cuidado y cariño necesario si no se está descansado”, argumentó el doctor Diego de la Vega, del área de Psiquiatría del Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla, en la presentación de una iniciativa de la Fundación El Gancho Infantil con la que dan continuidad a un primer proyecto, la Azotea Azul, un espacio lúdico-terapéutico en la terraza del hospital Virgen del Rocío. Su ámbito de actuación se extiende en este segundo reto a una treintena de centros por toda la comunidad para sustituir las tradicionales e incómodas butacas por sillones-cama que ayuden a los acompañantes a conciliar el sueño y contribuya al mejor cuidado de los pacientes más pequeños.

En el área de Oncología Pediátrica de Torrecárdenas ya se instalaron el pasado año once sillones gracias a un convenio del Servicio Andaluz de Salud con Fundación La Caixa para hacer frente a una necesidad palpable para el descanso de los menores hospitalizados con entre 350 y 400 ingresos anuales en las diferentes fases de tratamiento. Ahora las zonas infantiles de los hospitales de La Inmaculada y el de Poniente también contarán con un recurso que hará más llevadero el acompañamiento continuo que suele recaer en dos personas, los padres, dada la especial necesidad de seguridad y afecto que implica este proceso médico. El proyecto El Sillón Azul en Almería incluye 20 de 1,20 metros en el complejo hospitalario de Huércal-Overa y en el de Poniente habrá cuatro de un metro y 29 butacas reclinables.

Presentación del proyecto El Sillón Azul en la Fundación Cajasol Presentación del proyecto El Sillón Azul en la Fundación Cajasol

Presentación del proyecto El Sillón Azul en la Fundación Cajasol

Este despliegue responde a las visitas previas de este colectivo a los diferentes centros y el análisis de las necesidades en base tanto al número de camas como a periodos de hospitalización prolongados y el espacio disponible en cada una de las habitaciones sin intervenir en la atención médica al paciente. Según los datos publicados por el Servicio Andaluz de Salud, cada año los hospitales públicos de la comunidad registran alrededor de 40.000 ingresos de menores y son 200.000 estancias pediátricas, con una media de 5,23 días. Los niños están acompañados de manera permanente por sus familiares más cercanos y se ha constatado que su estado físico y mental se deteriora y afecta directamente a la calidad de la atención y el cuidado que reciben los menores.

Estudios como Sleep in caregivers: what we know and what we need to learn, de McCurry SM1, Song y Martin JL, y otros que han sido publicados por el Observatorio Global del Sueño demuestran que los trastornos del sueño son muy frecuentes en los cuidadores asociados a resultados físicos, médicos y funcionales negativos. Hay evidencias científicas claras que respaldan la interacción entre la pérdida de sueño, la falta de concentración y el estrés, así como una mayor vulnerabilidad a las enfermedades crónicas, siendo habituales los casos de cuidadores que acaban necesitando recibir tratamientos fisioterapéuticos y médicos específicos. La directora de la Fundación El Gancho Infantil, Pilar Lara, afirma que El Sillón Azul nace para paliar esta circunstancia: “Nos sumamos a la concienciación por parte de la administración pública sobre la importancia del descanso de los acompañantes, como lo prueba la adquisición de este mobiliario en hospitales a los que se ha dotado de nuevas instalaciones y también a la firma de convenios con otras fundaciones y entidades que han posibilitado la sustitución en las plantas de oncología”.

Un granito de arena para hacer frente a una problemática real en la sanidad que ya está siendo atendida por la Junta. El Gancho Infantil ya tiene un protocolo de actuación con la Consejería de Salud y un convenio específico con el SAS para abordar de forma conjunta este déficit con todos los actores implicados. Poco a poco irán quedando en el pasado imágenes habituales en los hospitales de padres y familiares de pacientes recostados de lado en butacas, con una pésima postura para el descanso, dolor de cuello y lumbares y sin apenas conciliar el sueño. Ha llegado el Sillón Azul.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios