Violencia machista

Toñi luchó media hora con su asesino para evitar morir tras ser violada

  • Las forenses dicen que F.S.S.G. es “irritable, impulsivo y violento” y que pudo simular su intoxicación etílica previa al crimen

Socias de la asociación de mujeres de Canjáyar han acudido a la Audiencia Provincial. Socias de la asociación de mujeres de Canjáyar han acudido a la Audiencia Provincial.

Socias de la asociación de mujeres de Canjáyar han acudido a la Audiencia Provincial. / D.A. (Almería)

Antonia G.A., ‘Toñi’, luchó para salvar su vida de 20 minutos a media hora a pesar de la desigualdad entre esta mujer “delgadita, de poca musculatura y pequeñita, no muy alta”, y su presunto agresor, F.S.S.G. Así lo han defendido las forenses del Instituto de Medicina Legal que este jueves han declarado en calidad de peritos en la vista oral con jurado popular contra el acusado por el asesinato y agresión sexual en Huércal de Almería de esta mujer nacida en Canjáyar y que apenas tenía 33 años cuando fue degollada tras una brutal agresión.

Tal es así que una de las forenses ha dicho que Toñi presentaba “el mayor número de lesiones que en 20 años” había visto. De hecho, 27 de las propinadas en la cabeza superaron el cuero cabelludo y llegaron al hueso, lo que hubiese provocado que, de no haber sido degollada, Antonia habría muerto desangrada. La última herida, mortal de necesidad, es en realidad una sucesión de cortes profundos realizados con tal fuerza que también llegaron al hueso dejando atrás venas, arterias o tráquea, entre otros.

La atacó con lo que tenía a mano: Un porta retratos, una lámpara y un cuchillo serrado

Las forenses consideran que Toñí fue sorprendida en su habitación, posiblemente con un “interés sexual”, y que tras violarla cogió lo “primero que tenía a mano”, una lámpara, y la golpeó con ésta, un porta retratos y un cuchillo con sierra, de forma que pudo “ir alternando un objeto con otro en ese estado de rabia”. Sobre la violación, han recalcado que se encontraron restos de ADN del acusado al fondo del saco vaginal de la fallecida.

La única herida posterior a la muerte fue el corte de parte de un labio de la vulva de la mujer, ya que el presunto autor pudo mutilar la lengua de Toñi en un intento para que esta no gritase. Al menos así lo creen las forenses, quienes subrayaron el gran número de heridas defensivas que presentaba Toñi en sus brazos, antebrazos y manos -estas últimas, tal vez, en un intento de quitarle el arma-.

Por otro lado, afirman que F.S.S.G. es “irritable, impulsivo y violento” y han sostenido que aunque en las pruebas presentó un coeficiente intelectual de 68, dos puntos por debajo de lo que se establece como un retraso mental leve, el estudio de su vida cotidiana demostró que “estaba perfectamente adaptado”. “Se adapta perfectamente a la vida, trabaja, tiene amigos, utiliza medios de transportes, tiene una cuenta de Facebook. Para conocer a Toñi incluso utiliza otro perfil”, han incidido.

FS.S.G., el presunto autor del asesinato, es conducido a la sala de vistas. FS.S.G., el presunto autor del asesinato, es conducido a la sala de vistas.

FS.S.G., el presunto autor del asesinato, es conducido a la sala de vistas. / D.A. (Almería)

Apostillan que podría haber simulado este “retraso” e incluso exagerado los síntomas de intoxicación etílica por los que fue trasladado al Hospital Torrecárdenas de Almería, dado que en otras ocasiones lo había hecho, como cuando había sido denunciado en otros casos de violencia de género. Aunque los informes de la psiquiatra de la prisión apuntan a que podría tener un trastorno de conducta antisocial, han subrayado que esto no supone que no tenga capacidad para entender lo que está haciendo.

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