Almería

Las asociaciones de vecinos de la capital, en rebelión

  • El desalojo de San Isidro y San Gabriel del barrio de Regiones amotina a colectivos vecinales contra el Ayuntamiento

Celebración del Encuentro Vecinal el pasado año en la Plaza Vieja Celebración del Encuentro Vecinal el pasado año en la Plaza Vieja

Celebración del Encuentro Vecinal el pasado año en la Plaza Vieja

El movimiento vecinal se ha revuelto contra el Ayuntamiento de Almería. La orden de desalojo de la asociación de San Isidro y San Gabriel del centro de Regiones ha sido la espita para que la FAVA Argar mande un comunicado donde expresa un profundo malestar ante la política de participación ciudadana que está llevando a cabo el equipo de gobierno del PP hasta el punto de alertar que los colectivos vecinales están en "peligro de extinción".

Hay presidentes de las asociaciones que están convencidos de ello  y mantienen que el Ayuntamiento e "están dando los pasos para que desaparezcan". "¿Molestan?, ¿son innecesarias?, ¿sobran?, ¿ya no son útiles?. Muchas asociaciones que han trabajado durante 20 años y otras cerca de 40, después de tanto tiempo trabajando por su barrio, ¿les invitan a marcharse?, cuestionan.

Desde la FAVA ARGAR manifiestan que las asociaciones vecinales y el movimiento asociativo "está poco valorado en el Ayuntamiento de Almería", y que si no se crea una "participación vecinal real, desaparecerán", por lo menos con el fin y objetivo con el que se crearon: "Escuchar al vecino y vecina, ayudarles a arreglar los problemas vecinales y hacer entre otros un barrio, una ciudad mejor, con más calidad de vida en todos los ámbitos, el urbanismo, la educación, la movilidad, la salud, el medio ambiente, las libertades sociales, etc."

El 23 de julio desde la Concejalía de Participación Ciudadana se notificaba a las asociación vecinal San Isidro y San Gabriel, ubicada en el barrio de Regiones, para 10 días desalojaran el local de la asociación vecinal y "como  -describe Argar en su comunicado- si de okupas se tratasen" y con la "excusa" de la gestión directa por parte de la Concejalía y no por los propios vecinos "como se hace desde 40 años atrás".

La FAVA ARGAR ha querido reflejar su "total apoyo" a la asociación vecinal de San Isidro y San Gabriel, pero no solo ha sido esta orden de desalojo la que ha amotinado a las asociaciones que integran esta federación vecinal.  Denuncia que no hay actuaciones para el fomento del asociacionismo ni el patrocinio de cursos de formación y asesoramiento, así como la promoción de campañas de participación.

"Tampoco a los jóvenes se les está impulsando al movimiento asociativo por que igual lo que se teme es la crítica y solo buscan el aplauso de quienes lo rodean, esto representa un obstáculo al desarrollo no solo de la participación juvenil, sino la participación en general dentro de la comunidad, que puede conllevar a expresiones de insurgencia por parte de sus ciudadanos", añaden desde la FAVA, que recuerdan que "las asociaciones vecinales surgieron como algo reivindicativo".

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