Almería

Colapso en el Cabo de Gata

  • Colas de hasta cincuenta minutos en la carretera que une Retamar y San José

  • Los parkings de las playas más concurridas se completan antes del mediodía

Un agente de la Guardia Civil, en una inspección a una zona de estacionamiento. Un agente de la Guardia Civil, en una inspección a una zona de estacionamiento.

Un agente de la Guardia Civil, en una inspección a una zona de estacionamiento. / Diario de Almería

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Los atascos a la entrada al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y el sobreaforo en sus parkings y playas se han convertido en el día a día de vecinos y visitantes. Pese a la implantación del Plan de Gestión de Movilidad, promulgado en marzo de 2014, los reportes por retenciones en los accesos y problemas para encontrar aparcamiento en las zonas acondicionadas para los vehículos no han cesado durante el periodo estival de los últimos cinco años. Entidades como Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar han exigido una remodelación del plan, que no afecte a la sostenibilidad medioambiental del enclave y mejore sus prestaciones de accesibilidad.

El Plan de Gestión de Movilidad del parque natural se implantó con el objetivo de evitar los colapsos en las carreteras, núcleos urbanos y playas del Cabo de Gata y alrededores, así como restringir el flujo de personas que acceden mediante su vehículo privado. Este planteamiento general contaba con seis proyectos particulares destinados a distintas zonas de especial interés del litoral. La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía impulsó nuevas zonas de aparcamiento, que se sumaron a las tres existentes entre Mónsul y Genoveses, alejadas de las playas desde las que solo se puede acceder a través de la lanzadera de autobuses, en bicicleta o a pie.

Debido a las barreras que supone la propiedad privada del parque para su gestión, la totalidad de las medidas que incluía el Plan de Movilidad de 2014 no se han puesto en marcha aún. Cuando llega el verano, la administración del parque lleva a cabo una serie de reajustes para mantener la sostenibilidad del enclave, dirigiendo a los usuarios con vehículos privados hacia parkings como los de Mónsul y Genoveses, operados por empresas privadas, que cobran una tarifa fija por vehículo.

Gráfico del Plan de Movilidad Sostenible destinado al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Gráfico del Plan de Movilidad Sostenible destinado al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

Gráfico del Plan de Movilidad Sostenible destinado al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. / Diario de Almería

En las fechas centrales del verano, los accesos al Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar a través de la carretera AL-3115, entre Retamar y San José, se colapsan. El pasado 15 de agosto varios usuarios reportaron en las redes sociales atascos de hasta 50 minutos en un tramo de cinco kilómetros a la entrada al parque. El inicio de las vacaciones de muchos trabajadores y las últimas horas de descanso para otros condujeron a miles de usuarios hasta las playas del Cabo de Gata. En torno a las doce del mediodía, cientos de conductores sufrían retenciones de casi una hora, reportando quejas a entidades como la asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

La capacidad limitada de los aparcamientos gestionados por empresas privadas también ha suscitado protestas por parte de los usuarios. En fechas señaladas, el aforo se completa durante las primeras horas de la mañana, obligando al resto de visitantes con vehículos privados a buscar alguna alternativa a sus planes. Asimismo, los contratiempos se trasladan a las playas más concurridas - Genoveses, Mónsul, El Playazo de Rodalquilar o El Barronal -, donde la alta afluencia de usuarios pervierte su experiencia.

Las autocaravanas también están contribuyendo al colapso en el litoral del Parque Natural. En lo que va de año la Guardia Civil ha formulado un total de 181 denuncias por estacionamiento indebido de este tipo de vehículos. Además, los autocaravanistas estacionan en áreas no permitidas, un comportamiento que supone una infracción administrativa que acarrea multas que van desde 601 euros para los casos leves hasta una cifra aproximada a los 60.000 euros para los más graves. Las caravanas suponen, en ciertas ocasiones, barreras para el acceso de los usuarios a las playas donde el paso de los vehículos privados está permitido. Sin embargo, son miles los turistas que visitan el parque durante todo el año, especialmente en verano. Los autocaravanistas se convierten en una importante fuente de ingresos para la zona, pero la inexistencia de políticas reguladoras en términos de estacionamiento y otros servicios se ha convertido en un quebradero de cabeza para el enclave.

La Asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar vela por la sostenibilidad y el mantenimiento de este espacio natural. Antonio Hermosa, miembro de la entidad, subraya el impacto positivo de estos turistas en el parque, reconociendo la “urgente necesidad” de un proyecto que destine áreas específicas para las autocaravanas, donde puedan tanto estacionar como contar con los servicios que estos vehículos requieren. En cuanto los colapsos que sufren los usuarios estos días, Antonio Hermosa reconoce que la asociación está recibiendo reclamaciones contra la gestión de los parkings costeros por parte de empresas privadas. “Los visitantes están reportando que los gestores de los aparcamientos cierran el paso cuando el aforo aún no está completo o intentan buscar beneficio económico a través de servicios que no forman parte de su labor”, explica en nombre de Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

Una de las máximas que defiende esta entidad es fomentar el uso del transporte público para acceder a las playas. El refuerzo de esta medida estaba incluido en un plan de movilidad que acuñó la asociación, que no fue atendido por parte de la gestión del Parque Natural. Este plan también defendía la prohibición del acceso mediante vehículo privado al Playazo de Rodalquilar, así como a otras playas que cuentan con una zona de estacionamiento cercana.

Al ser preguntado por los atascos, Antonio Hermosa señala que el Ayuntamiento de Almería “planteó” la ampliación de la carretera AL-3115 a dos carriles para cada sentido, pero la propuesta tampoco cuajó. “Después de sufrir retenciones, los usuarios llegan a las playas y se encuentran con los accesos cerrados, una situación que se podría señalizar en un punto inicial de la carretera”, apunta Hermosa.Otra de las propuestas de la Asociación Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar es tiene que ver con el control de los accesos a las playas. Según expone Antonio Hermosa, los vehículos no respetan la velocidad límite (20 kilómetros por hora), “levantando tierra” y causando desperfectos en el entorno y en el resto de vehículos. En este sentido, la entidad propone que estos caminos estén vigilados por los cuerpos de seguridad o por la propia gestión del parque.

Desde la Junta Rectora, Hermelindo Castro asegura que nunca se han replanteado actualizar el Plan de Movilidad Sostenible, ya que su implantación continúa “en proceso”. Asimismo, explica que son los propios usuarios los que tienen que ser cómplices de las propuestas realizadas desde la gestora, aportando ideas y contribuyendo a la sostenibilidad del enclave. El presidente de la Junta Rectora llama a la paciencia para afrontar unos colapsos “inevitables” en días puntuales. Asimismo, Castro asegura que las playas más concurridas contarán con su propia zona de estacionamiento en el futuro, descongestionando todos los accesos al litoral.

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