Patrimonio

El óxido vuelve a comerse a la estatua más antigua de Almería, la Caridad

  • La Caridad Universal presenta de nuevo síntomas de corrosión sin llegar al deterioro extremo que motivó su restauración

El óxido vuelve a comerse a la estatua más antigua de Almería, la Caridad El óxido vuelve a comerse a la estatua más antigua de Almería, la Caridad

El óxido vuelve a comerse a la estatua más antigua de Almería, la Caridad / Javier Alonso (Almería)

Erigida hace 121 años en recuerdo a las víctimas de la riada que asoló Almería el 11 de septiembre de 1891, La Caridad Universal, símbolo de protección y de amor filial, vuelve a presentar síntomas evidentes de corrosión desde su pedestal situado en la Rambla, frente al Palacio de Justicia. La que es la primera estatua con la que la ciudad se adornaba languidece, cubierta, de nuevo, por el óxido.

Conocida popularmente como la “madre con el niño”, la figura de hierro fundido –el gobierno de la época no quería gastos excesivos– presenta un manto de color marrón en la totalidad del conjunto escultórico, con chorreras incluso manchando el soporte de sillares de cantería sin llegar a afectar, eso sí, a las lápidas que recuerdan las obras de encauzamiento de la Rambla, mandadas a ejecutar por la devastadora riada en la que murieron una veintena de personas, entre ellas cuatro niños.

El grupo escultórico denota sintomatología derivada del material con la que está realizado y la ubicación en la que se encuentra, a la intemperie y en las cercanías del mar, sin que el tratamiento especial que recibía en el año 2011 –un inhibidor de óxido con color– haya supuesto una protección total. No obstante, el grado de deterioro no es desde luego tan elevado como el que detectado hace nueve años, cuando la imagen estaba tan estropeada que ofrecía un aspecto fantasmagórico, con la cara de la madre totalmente desfigurada.

La denuncia sobre su estado provocó en aquel momento una acción inmediata por parte del Ayuntamiento. Desde el que sería ahora el área de Servicios Municipales, se daba orden de proceder a la limpieza del conjunto, si bien, dado el mal estado detectado, fue Cultura quien tomó las riendas, encargando un estudio y posteriormente su restauración.

De la misma, se ocuparon los expertos de Dromos, que tuvieron que retirar la estatua, con un peso conjunto de 700 kilos. Durante dos meses, los restauradores estuvieron trabajando para poder eliminar la capa de óxido que afectaba tanto a la mujer como a los niños, mediante un complejo y laborioso proceso que finalizó el 12 de septiembre de 2011 con el retorno del grupo escultórico, obra de Luis Fernández Cortés, a la Rambla.

Lo más difícil fue recuperar la cara de la mujer, que había perdido sus rasgos, respetando los criterios de antigüedad, razón por la que La Caridad sigue presentando “picaduras” que no pudieron ser restauradas con la aplicación de chorros con silicato de aluminio y perlas de vidrio.

Esta fue la primera restauración a la que se sometía la escultura más antigua de Almería, pese a contar con más de un siglo. El Ayuntamiento invirtió entonces 6.000 euros en la recuperación de La Caridad Universal, un presupuesto que dejó fuera una de las leyendas de la base del conjunto, en la que figura el autor, que ocultan las plantas.

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