Almería

La discapacidad a la luz del aula

  • Una usuaria ciega de Verdiblanca lleva su experiencia al colegio Tierno Galván de El Ejido

María del Mar Bretones padece retinosis pigmentaria y su visión es casi nula. Salvo esa discapacidad, su cotidianeidad está plagada de actividades tan corrientes como las de cualquier otra persona. Va al cine, a pasear, al gimnasio, a cursos de informática o viaja con sus amigos.

Esta normalidad, sorprendente para muchos, fue la que quiso ayer trasladar al casi centenar de estudiantes de quinto de Primaria del colegio Tierno Galván de El Ejido que participaron en una jornada organizada por la asociación Verdiblanca.

La actividad se encuadraba dentro de 'Vidas', un trabajo audiovisual de la asociación de personas con discapacidad, que puso en marcha hace ya dos años y que está compuesta por 12 entregas que muestran cómo es la vida de las personas de la asociación. En estos vídeos se centran en su día a día, en sus luchas, su afán de superación, sus conquistas, sus habilidades y sus anhelos. Con 'Vidas en las aulas' se persigue además el objetivo de que, en los centros de la provincia en los que hay aulas de integración o de educación especial, el alumnado vea la discapacidad en otros ámbitos fuera del cotidiano que representa el centro educativo.

De esta forma, la jornada en el CEIP Tierno Galván (impulsada por su profesora Remedios Subires) contó con una breve charla explicativa por parte de Anabel Morales, técnico de accesibilidad, quien habló de la asociación y explicó de forma amena quien es Verdiblanca, qué es la discapacidad y que tipos existen. Después hubo tiempo de ver alguno de esos vídeos donde se mostraba como superar otras discapacidades como el autismo o la acondroplasia. El vídeo que cerró la proyección fue precisamente es de María del Mar.

Cuando acabó se puso de pie y, agarrada a sus bastón y con gran sonrisa, se dispuso a resolver todas las dudas de los alumnos, quienes participaron de forma muy activa en toda la jornada. En declaraciones al Diario de Almería, María del Mar confesó que a cada centro que va se encuentra con preguntas muy diversas y, casi todas, muy divertidas. "Me preguntan desde cómo puedo hacer mi cama, ir al baño o ducharme hasta cómo puedo saber con quien hablo si no le veo", aseguró. A los 14 años, su pérdida de visión le obligó a dejar de estudiar, aunque ahora lee todo lo que puede en Braille.

María del Mar dice que recuerda bien la cara de sus padres y la de otros familiares. "De mi cara recuerdo bien mis ojos y mi nariz", afirma. A las inquietas preguntas de los estudiantes ejidenses responde igualmente que cuenta con mucha ayuda de su familia y una mujer que la cuida en casa. Insiste en que, para ella, su vida es completamente normal. Eso sí, si pudiese ver, al primer sitio al que iría sería a ver un partido de fútbol, que le encantan.

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