Almería

Un curso sin luz en el colegio Virgen de la Chanca

  • Los escolares siguen padeciendo días sin electricidad debido a los enganches ilegales del barrio

A primera hora, sin luz; a segunda, donde se deben utilizar los ordenadores, tampoco; si se quiere imprimir un documento, es imposible; si la intención es mandar un correo electrónico, no se puede. Y así día tras día en el Colegio Virgen de la Chanca del barrio de Pescadería. Los miembros del centro reclaman el fin de los problemas, pero parece no importarle a nadie. Los técnicos de Endesa realizaron una visita, les recomendaron dialogar con el Ayuntamiento.

La compañía eléctrica suma y sigue en su proceso de eliminar los enganches de luz ilegales del barrio, pero a los que desaparecen se suman nuevos, así que la tarea es más que costosa.

Interior de las clases sin luz. Interior de las clases sin luz.

Interior de las clases sin luz.

El Colegio Virgen de la Chanca padece cortes de luz desde que comenzara el curso. Y no es algo puntual, según fuentes consultadas por Diario de Almería, estos se repiten al menos tres veces por semana. Hay días en los que la electricidad desaparece durante toda la jornada escolar. El colegio ha enviado ya 15 escritos a Endesa, pero afirma que no ha recibido respuesta contundente alguna y el colegio se ve abocado a pasar otro mes más en unas condiciones en las que, casi con toda seguridad, un colegio de otro barrio no estaría.

Es más, los cortes se alargan incluso durante la tarde, momento en el que los servicios de limpieza acceden al colegio. El problema es que en numerosas ocasiones, estos se ven obligados a utilizar incluso una linterna, pues la luz también se va por la tarde.

Un barrio echado a la calle para reclamar condiciones dignas

Los vecinos de La Chanca, bajo iniciativa de la Asociación de Vecinos La Traiña, han realizado ya tres manifestaciones frente a Endesa, el Ayuntamiento de Almería y la Subdelegación del Gobierno. La mayor parte del barrio La Chanca-Pescadería ha sufrido cortes de luz en los últimos años. Es una costante a la que se enfrentan tanto los vecinos como la propia compañía eléctrica e incluso la Policía Nacional, encargada de velar por la seguridad de los operarios cuando estos tienen que retirar los enganches de luz que, supuestamente, provocan estos apagones.

Al menos, eso es lo dicen. El caso es que no hay solución posible. Cuando parece que todo está en calma, los cortes reaparecen. El es caso de calles como Azogue, Entena, Hipócrates, Sales, Puntal, Corbeta, Jarcía o la glorieta Amor de Dios, que viven ancladas en una época anterior a la de Edison. Muchos vecinos de la zona han tenido que recurrir a candiles, linternas fluorescentes, velas y hornillos para hacer frente a la oscuridad. Pero sus gastos no solo se han limitado a la compra de estos productos, se ven obligados a reponer todo lo que se le está rompiendo. Los cambios en la tensión eléctrica están rompiendo bombillas, electrodomésticos y cualquier tipo de aparato que se tenga que conectar al enganche de la luz.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios