Casco histórico

La peatonalización de la zona de la movida abre la guerra vecinal

  • Inician una recogida de firmas y reclaman una reunión con el alcalde. No quieren nuevos bares y locales de copas, cansados ya del ruido

Diseño de peatonalización para la zona de la movida Diseño de peatonalización para la zona de la movida

Diseño de peatonalización para la zona de la movida

“Oposición tajante”. Son las dos últimas palabras del escrito que ha comenzado a circular entre los vecinos del casco histórico en contra de la peatonalización de las Cuatro Calles y entorno, la tradicional zona de la movida en la capital almeriense.

La licitación por parte del Ayuntamiento de Almería de las obras que cerrarán al tráfico un total de nueve calles (Padre Luque, San Pedro, Antonio González Egea, Martínez Almagro, Trajano, Lucano, Sócrates, Guzmán y Bordiú), ha puesto en pie de guerra a la Asociación de Vecinos Alborán, que vuelve a embarcarse con una recogida de firmas en contra de este proyecto al considerar que abre las puertas a la aparición de nuevos negocios del sector hostelero y la ampliación de las terrazas de los bares ya implantados.

Diseño de la nueva plazoleta prevista Diseño de la nueva plazoleta prevista

Diseño de la nueva plazoleta prevista

El colectivo vecinal recuerda los problemas que desde hace años vienen denunciado por el exceso de ruido en la zona frente al derecho al descanso que pretenden hacer prevalecer. Protestas No piensan los residentes contrarios a la iniciativa municipal abandonar su postura a no ser que obtengan garantías del equipo de gobierno. Y las quieren, directas, del alcalde.

La directiva de Alborán solicitó ayer, a través de la concejala de Fomento, Ana Martínez Labella, con la que mantuvieron una reunión al objeto de intercambiar impresiones y conocer al detalle el proyecto de peatonalización, un encuentro con Ramón Fernández-Pacheco. “Estamos en una zona saturada y queremos que el alcalde nos garantice que esta actuación no va a suponer la aparición de más bares y la ampliación de terrazas”, a lo que el presidente del colectivo, Baldomero Rodríguez, añade otra vieja reivindicación: el cierre de la actividad de las terrazas a la una de la madrugada al objeto de conciliar el derecho a la diversión con el descanso.

No es solo el ruido lo que les preocupa a estos residentes, molestos, por otro lado, porque aseguran que “el proyecto nunca jamás ha sido consensuado” con ellos. La accesibilidad con sus vehículos hasta las calles donde viven es asunto de preocupación, pese a que la concejala les ha traslado que instalación de un sistema de cámaras que permitirá el paso a las calles peatonalizadas a los residentes de las mismas. Frente a ello, le han propuesto a la edil la alternativa de dejar sin peatonalizar las calles Padre Luque y Antonio González Egea, con conexión a calle Real.

Las obras en la zona licitadas

Las obras de la peatonalización

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