Almería

Recta final de la reforma a medias de la estación a la espera del nuevo proyecto

  • La acometida eléctrica y el saneamiento son los últimos pasos de una rehabilitación integral que tendría que haber terminado en febrero 

  • En cuestión de semanas concluirá la obra iniciada en enero de 2018, pero es necesaria una tercera fase con modificado en elaboración

Recta final de la reforma a medias de la estación a la espera del nuevo proyecto Recta final de la reforma a medias de la estación a la espera del nuevo proyecto

Recta final de la reforma a medias de la estación a la espera del nuevo proyecto

La rehabilitación a medias de la antigua estación del ferrocarril ha entrado en su recta final. En las próximas semanas, si no se producen nuevos imprevistos, concluirá la acometida eléctrica y el saneamiento en los que se está trabajando actualmente y será el próximo Gobierno, a través del Ministerio de Fomento, el que determine cuando se inicia una tercera y última fase que no estaba contemplada inicialmente. Habrá que consignar un nuevo presupuesto que incluirá las partidas que no se han invertido de los casi 1,8 millones por los que se adjudicaron las obras a Tragsa con un plazo de ejecución de trece meses que se ya se han prolongado hasta los veinte.

Se realizó una intervención previa a finales de 2017 con una inversión de 270.000 euros para la restauración de la balaustrada de la cubierta y la consolidación de los elementos ornamentales que coronan el edificio de viajeros y el resto de trabajos se condensaron en un proyecto de rehabilitación que no se ha podido completar. En una visita que se realizó hace exactamente un año para mostrar lo que había detrás de la lona verde y el aparatoso andamiaje sobre la fachada, el subdelegado del Gobierno, Manuel de la Fuente, se sacó de la chistera una nueva etapa de los trabajos de la que nunca antes se habían pronunciado en el Ministerio de Fomento, ni en el Adif ni en el consejo de administración de la sociedad Almería Alta Velocidad.

Incertidumbre sobrevenida para uno de los símbolos históricos y artísticos de la ciudad que ahora tiene que volver a discurrir entre los laberintos administrativos del Gobierno con el fin de lograr partidas en base a la siguiente justificación: “Cuando las obras de rehabilitación en marcha estaban muy avanzadas, una vez descubierta la estructura metálica del módulo central y tras realizarse catas en los pilares principales de la fachada norte y en la viga horizontal entre ambos pilares que da a la fachada principal, se detectaron patologías que no se podían apreciar en esta fase que ahora se concluye y que es necesario solventar, con la redacción de un nuevo proyecto. Para resolver estas patologías, tarea que se acometerá mediante un modificado del proyecto en ejecución (actualmente en elaboración), es necesario posponer aquellas partidas de la rehabilitación de carpintería, cristalería, marquesina, etcétera, que afectan al módulo central. Una vez resueltas las mencionadas patologías, estos trabajos pendientes podrán concluirse”.

Es la explicación de los técnicos de Adif que aseguran que al verse afectado el módulo central por esas patologías que imprescindiblemente hay que solucionar mediante un modificado, en esa parte tienen que posponer la ejecución de aquellas partidas incluidas en ese tramo como las de carpintería, cristalería, marquesina... Es más, el subdelegado insinuó que sin conocerse la utilidad que va a tener el histórico edificio no se podrá iniciar esta última parte de la rehabilitación en la que se incluirá el tratamiento de las paredes laterales del vestíbulo, con los respectivos murales de cerámica de la Virgen del Mar y los paisajes ferroviarios de Francisco, así como la puesta en valor de la carpintería de los ventanales y el arco de piedra hallado durante los trabajos.

Adif asegura que en estos momentos se está trabajando en la elaboración del modificado al proyecto para acometer la solución de los problemas detectados en el módulo central, pero esa encomienda tendrá que llegar con una nueva consignación del Gobierno. La antigua estación, joya arquitectónica de finales del siglo XIX cerrada a cal y canto y sin uso desde el año 2000, quedará en breve pendiente, por tanto, de una nueva intervención para la que se redacta el proyecto a la espera de la financiación y sin que todavía se haya fijado el uso provisional que se le dará porque había un acuerdo verbal para su cesión a la ciudad, pero Fomento no descartar la posibilidad de retomar el servicio ferroviario para el que se concibió si no hay acuerdo con el Ayuntamiento de la capital para una nueva prórroga de la concesión administrativa que caducó en julio del pasado año por la que Adif realiza su actividad en la Intermodal.

El nuevo contrato para prestar el servicio de pasajeros en la Intermodal condiciona, por tanto, la cesión para uso cultural que viene reclamando el alcalde del inmueble construido en 1895, en el marco de la línea Guadix-Almería, después de llegar a un acuerdo “sólo verbal” con el anterior ministro de Fomento. “Cualquier acuerdo deberá garantizar la explotación ferroviaria y sin la prórroga sería necesaria la antigua estación”, señalan fuentes del departamento que preside José Luis Ábalos a este periódico.

Es más, no sólo no han renovado la concesión por un lustro, sino que además tampoco han recibido, según el Ministerio, una propuesta en firme del Ayuntamiento para darle uso a la infraestructura que fue diseñada por el arquitecto francés Laurent Farge. Ni contenedor cultural, ni espacio de coworking, ni estación gourmet... las ideas planteadas en los últimos años no han llegado a Fomento de momento y más allá de la prórroga de la Intermodal se tienen que estudiar si los usos son compatibles con la rehabilitación integral iniciada a principios del pasado año y con su protección, a pesar de que el inmueble sigue sin la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), incoada en 1985 y sometida a información pública en 2005 pero todavía inconclusa.

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