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Es verano y tu coche también sufre el calor, ¡atentos al sobrecalentamiento!

  • Los coches más viejos son los que más riesgos tienen de sufrir este problema

  • El calor y los atascos propician el sobrecalentamiento del motor

  • Parar el coche es básico para evitar males mayores.

Es verano y tu coche también sufre el calor, ¡atentos al sobrecalentamiento! Es verano y tu coche también sufre el calor, ¡atentos al sobrecalentamiento!

Es verano y tu coche también sufre el calor, ¡atentos al sobrecalentamiento!

El verano es una de las épocas en las que hacemos más uso del coche, pero también una de las más peligrosas pues el excesivo calor. A esto se suma que los atascos prolongados ponen en riesgo el motor de los vehículos constantemente. Aunque el seguro del coche atiende este tipo de contingencias y nos salva del apuro de quedarnos tirados, más vale prevenir que curar, así que atentos a estos consejos.

Al llegar la canícula, especialmente la característica de finales de julio y el mes de agosto, muchos padecemos las altas temperaturas que nos toca sobrellevar con pesar. A pocos se les escapa, además, que la región andaluza es de las más asolada por el calor veraniego. Pero no somos los únicos que las sufrimos, las máquinas tampoco son inmunes pues pueden surgir problemas en el motor, especialmente cuando el coche no es precisamente nuevo. Lo cierto es que, según el Grupo Autónomo Nacional de Vendedores de Automóviles, Camiones y Motocicletas (GANVAM), el parque automovilístico español es el más viejo de Europa. De hecho, si continúa envejeciendo, alcanzará una antigüedad media de 13 años en el año 2022. Por lo tanto, estas pautas prácticamente le vendrán bien a la mayoría de ellos. ¿Qué hacer entonces cuando el indicador de la temperatura del motor nos indica que rebasa los 90 grados? Pues toma nota de las siguientes pautas.

Para el motor y el aire acondicionado

Resulta indudable que no apetece tener que hacer un alto en el camino, pero será lo más conveniente dadas las circunstancias. Este parón incluye también el funcionamiento del aire acondicionado. Pero procura no hacerlo de golpe, sino poco a poco con absoluta normalidad. Aunque te parezca un despropósito, puedes poner la calefacción y, por supuesto, salir del coche. De esta manera, favorecerás la bajada de la temperatura.

Espera el tiempo necesario para que el coche se vaya enfriando y, una vez en orden, reanuda la marcha.

Si no consigues rebajar la temperatura, conviene poner el motor en punto muerto y dar unos pequeños golpes de gas. Esta es una manera de ayudar a la bomba de agua a funcionar mejor.

En el caso de que salga vapor o humo del motor, aguarda a que éste cese para levantar el capó. Con este gesto ayudarás a que se disipe parte del calor procedente del motor.

En ocasiones, la causa del sobrecalentamiento del motor se explica por una fuga en el sistema de refrigeración. Así que echa un vistazo al suelo bajo el auto y busca el rastro de un líquido. Este último suele presentar un color verde, sobre todo los modelos antiguos, pero puede variar en función de la marca y el año de fabricación.

Si tienes refrigerante, viértelo en el depósito adecuado. También puedes echar agua, pero no es recomendable utilizarla durante mucho tiempo.

En cualquier caso, una vez que tengas el vehículo en marcha y superado el susto, conviene poner rumbo a un taller para que revisen el coche o, al menos, hacerlo en cuanto tengamos oportunidad.