Dieciséis marroquíes detenidos por traficar con menores migrantes y retenerlos en pisos en Cádiz y Sevilla

Transportaban a sus víctimas en pateras y lanchas neumáticas o los ocultaban en autobuses o camiones. Cobraban entre 600 y 800 euros por cada servicio. Se enfrentan a delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, favorecer la inmigración ilegal y pertenencia a grupo criminal.