Francisco Menacho, sexto consejero de Justicia “Han dejado a Justicia sin lugar propio y sin identidad”

  • “La Memoria Democrática no es revancha sino recuperar la historia”

Francisco Menacho durante la entrevista en la sede del PSOE gaditano Francisco Menacho durante la entrevista en la sede del PSOE gaditano

Francisco Menacho durante la entrevista en la sede del PSOE gaditano / Joaquín Hernández Kiki

Juzgado de Guardia continúa la serie de entrevistas a quienes fueron consejeros de Justicia andaluces con Francisco Menacho Villalba (Olvera, 1954), que lo fue durante solo 15 meses (abril de 2011 a mayo de 2012) tras la dimisión de Luis Pizarro. Es muy crítico con la actual unificación de las competencias de Justicia con Turismo y cree que el traspaso de Justicia a Andalucía estuvo mal dotado económicamente pero pese a ello ha sido positivo y habría que potenciarlo.

— ¿Qué recuerda de sus 15 meses con consejero de Justicia?

Yo inauguré la Ciudad de la Justicia de Almería, la de El Ejido, la de Motril y algunos juzgados como La Palma del Condado. Fue una época muy mala en cuanto a infraestructuras porque nuestra idea era haber hecho un buen plan de infraestructuras pero estábamos en plena crisis económica. También se adjudicó la Ciudad de la Justicia de Córdoba, que se hizo con un sistema de financiación público-privada. La idea era haber hecho una Ciudad de la Justicia cada capital de provincia. En Cádiz se hizo el proyecto estando yo pero tampoco había dinero y en Sevilla tuvimos muchas reuniones con el alcalde Juan Ignacio Zoido.

—¿De qué logro se siente más satisfecho?

Si tuviera que destacar algo, el convenio de un millón de euros anuales que firmamos con el ministro  Francisco Caamaño para dar impulso a algo que entonces era incipiente como la notificación electrónica por Lexnet. Al principio no lo quería nadie, se puso un plan experimental en Granada y costó trabajo.

En aquella época eran horribles los archivos de los juzgados. Acordamos con el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía un programa de archivística, de archivo digital y una Comisión de Expurgo. En esta comisión estaba también la Consejería de Cultura para el caso de que hubiera que conservar algún documento  por su valor histórico.

Francisco Menacho, estudiante de Filología, en la manifestación pro autonomía del 4 de diciembre de 1977 Francisco Menacho, estudiante de Filología, en la manifestación pro autonomía del 4 de diciembre de 1977

Francisco Menacho, estudiante de Filología, en la manifestación pro autonomía del 4 de diciembre de 1977 / DS

“Pediría potenciar las transferencias de Justicia” 

—¿La Justicia es la Cenicienta de la Administración?.

Cuando se hicieron las transferencias en 1997 yo estaba de delegado del gobierno de la Junta en Cádiz.  Las transferencias vinieron muy mal dotadas y sobre todo la situación de los juzgados era horrible, la informática era cero, las infraestructuras eran cero y nos costó mucho trabajo poner en pie aquello. Yo sigo pensando que las transferencias necesitaban más dinero por parte de la Administración central.

A pesar de la falta de dotación, yo creo que el balance ha sido fructífero, yo nunca devolvería esas competencias, al revés: pediría potenciarlas. 

— ¿Se veía venir la sobrecarga de trabajo y los retrasos que sufren los tribunales?.

Siempre había peticiones de más juzgados y se consiguió crear algunos y magistrados de refuerzo. Pero había una saturación de demandas y por eso dimos un impulso a la mediación para que solo llegara al juzgado lo que tenía que llegar. Hicimos una labor importante en los Juzgados de Paz de los pueblos, que estaban abandonados. Dimos cursos de formación y jueces y secretarios y allí  intentamos  mucho la conciliación, hacer un esfuerzo de acuerdo cuando llega la primera persona al juzgado.

— ¿Cómo fueron sus relaciones con el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía?

Tuve unas relaciones muy buenas con el presidente del TSJA, Lorenzo del Río, y con el fiscal superior, Jesús García Calderón. Una de las peticiones tradicionales de la Fiscalía andaluza era tener una sede propia y llegamos a un acuerdo con el Banco de España para ceder su edificio en Granada. Así de paso el TSJA conseguía más espacio. Poco antes de dejar la consejería hice una visita y la obra estaba espléndida, a punto de terminarse. 

— En agosto de 2011 se creó bajo su mandato el Catálogo de Lugares de Memoria Histórica.

Fueron los primeros pasos de la Ley de Memoria Democrática que tenemos ahora. Aquí no hay ningún sentido de revancha, como dicen algunos, sino de recuperar la historia de España. Si hay personas que todavía no saben dónde tienen a sus familiares, que menos que lo sepan y los puedan enterrar dignamente. Y que los  lugares donde hubo represión se conviertan en lugares donde se pueda mostrar un respeto a esas personas fusiladas.

Los primeros que se declararon fueron el lugar donde fue fusilado Blas Infante y su casa natal en Coria del Río. A partir de entonces comenzamos a trabajar con los ayuntamientos recopilando los lugares.

“Eliminar dos consejerías es un ahorro insignificante”

— ¿Qué le parece que la consejería de Justicia comparta ahora competencias con Turismo, Regeneración y Administración Local?

Este gobierno parte de un error que a veces llega a la gente pero que supone una insignificancia en cuestión de ahorro. Se eliminan dos consejerías pero un consejero gana cuarenta y pico mil euros al año. El resto del personal sigue allí porque son funcionarios. Lo que han hecho con Justicia y otras competencias es juntar tres o cuatro consejerías y quitarles la personalidad. 

Una de las peticiones que siempre hacía el presidente del TSJA era que la Justicia  tuviera un lugar propio, que tuviera identidad. Yo creo que es un error lo que han hecho, podrían haberla unido a otras competencias similares como Política Interior, en una línea que se ha mantenido desde [la primera consejera de Justicia] Carmen Hermosín. Siempre ha estado relacionada con materias afines y no en este tótum revolútum. 

— ¿Comparte la decisión del vicepresidente Marín de paralizar el complemento salarial pactado para los funcionarios de Justicia?

Me he quedado sorprendido. Ellos no dan a la Justicia la importancia que tiene y estamos hablando de un servicio público esencial que llega a todo el mundo. Por eso nosotros nos opusimos a las tasas judiciales  porque la Justicia, como la sanidad, tiene que ser gratuita para las personas que no tienen medios y necesitan acudir a ella.

“Sabíamos que el 155 no iba a solucionar nada”

— Usted formó parte de la Comisión del Senado para aplicar las medidas del artículo 155 en Cataluña. ¿Se imaginaba lo que iba pasar luego en Cataluña?.

Yo, que soy un gran aficionado al fútbol, me acordaba de los programas deportivos del domingo en los que el comentarista va haciendo conexiones con los distintos campos de fútbol y pregunta  “minuto y resultado“.

Estábamos pendientes del pleno que se estaba  celebrando a esa misma hora en el parlament de Cataluña porque si ellos no daban el paso adelante declarando la independencia unilateral nosotros no aprobábamos el 155. Creo que se hizo todo lo posible para no llegar al 155, tanto por parte del gobierno como por parte del PSOE, estuvimos negociando hasta el último momento pero sabíamos que no había voluntad de llegar a acuerdo, que aquello iba a desembocar en el 155. 

La única discusión que hubo con el PP es que ellos querían ir un poco más adelante y que el 155 interviniera todos los medios informativos públicos. Y nosotros dijimos que creíamos en la independencia de la prensa y conseguimos que el 155 no entrara.

Fue un momento apasionante, de mucha tensión porque sabíamos lo que nos estábamos jugando y sabíamos que no iba a solucionar nada, que había que aplicarla pero que iba a terminar y ¿entonces qué?. Lo hemos visto ahora, el  tema catalán no es cuestión de 155, es cuestión de dialogar dentro de la Constitución y dentro del Estatuto de Cataluña.

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