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Garci vuelve al ruedo

  • Siete años después de su última película, el director madrileño retoma las peripecias del detective Germán Areta en 'El crack cero'

El veterano cineasta José Luis Garci. El veterano cineasta José Luis Garci.

El veterano cineasta José Luis Garci. / Efe

Siete años después de Holmes & Watson, José Luis Garci regresa al cine con una precuela de El crack. Y aunque ha disfrutado mucho de este proceso nostálgico, no parece muy dispuesto a meterse en nuevos proyectos. Pero el protagonista de la cinta, Carlos Santos, no opina igual.

"Garci is back", asegura convencido Santos junto a su compañero de reparto, Miguel Ángel Muñoz. Los dos están entusiasmados con la película, que se estrena este viernes, y hasta bromean con la posibilidad de hacer una serie de televisión.

Santos retoma en El crack cero el papel que supuso un punto de inflexión en la carrera de Alfredo Landa, el detective German Areta, y Muñoz el de El Moro, su fiel escudero, que en las dos películas originales era interpretado por Miguel Rellán.

El impulso para hacer esta nueva película de Areta vino de Maite, la viuda de Landa, recuerda Garci, para quien se trata de un proyecto "sentimental". "Lo difícil no era volver", señala el cineasta. El problema era que ya no existen Alfredo Landa ni José Bódalo, así que había que buscar una historia que se desarrollara antes, una precuela, aunque es una palabra que a Garci no acaba de gustarle.

Garci y el guionista Javier Muñoz situaron la historia siete u ocho años antes del primer crack, en un 1975 que requería del blanco y negro que han utilizado, el que da el tono a la historia, la textura especial de los tejidos, los juegos de luces y sombras que reflejan una época. También la música, con protagonismo del saxo, o las imágenes sacadas de antiguos rodajes que recuperan una Gran Vía mucho más tranquila que la actual, enumera Garci.

Y los temas, los habituales del cine negro, que son tan actuales ahora como lo eran en las películas de Hollywood de los años cincuenta. Asesinatos, corrupción, violencia machista y hasta un cierto protagonismo para un Franco a punto de morir. "Nadie pensaba que Franco se iba a poner de actualidad", reflexiona Garci, para quien todos esos temas siempre han estado ahí, especialmente la violencia machista, antes camuflada bajo el término crimen pasional.

"El cine negro siempre es de actualidad", resalta el director, que se refiere a la corrupción o las traiciones más que a los asesinatos. "El verdadero cine negro está en la primera página de los periódicos, no en las páginas de sucesos".

Garci homenajea a ese cine negro que adora y siente mucha curiosidad por ver cómo reciben la película los jóvenes que no saben que hace cuarenta años en España se usaban teléfonos de monedas. Pero pese a todo y a ese amor más que confesado por el cine, asegura que no echaba de menos ese mundo. Le encanta rodar pero no la parte burocrática de las películas. "Ya no soy como antes (...) ya no sé si estoy para eso", señala Garci, que se dice feliz con sus conversaciones sobre boxeo, fútbol o cine, con sus paseos y sus lecturas. Y que detesta la promoción que se hace ahora de las películas, los junkets en los que los periodistas pasan de una habitación a otra para hacer entrevistas de 10 ó 15 minutos a los directores y actores. "Es mi primer junket y será el último", afirma convencido Garci.

Pero no están tan convencidos de ello Santos y Muñoz, felices por el estilo de Garci y más que dispuestos a continuar con sus personajes en una serie o en más películas. No paran de recordar con risas y complicidad el rodaje "sencillo, divertido y muy corto" de El crack cero, con jornadas que se acababan antes de la hora de comer. "Venimos de un mundo -el de la tele- donde hay multitud de puntos de vista, estamos acostumbrados a rodar con cuatro cámaras, con cromas, efectos digitales. Yo he rodado con un perro que no estaba", recuerda Santos divertido.

Ni siquiera la responsabilidad de sustituir a "don Alfredo Landa" fue un inconveniente para el actor, que se relajó cuando fue consciente de que si Garci confiaba en él, sería por algo. Así que en realidad lo más difícil fue decir adiós a un rodaje que todos los intérpretes recuerda como un gran placer.

Patricia Vico, Macarena Gómez y María Cantuel también hablan y no acaban del "regalo" que ha supuesto trabajar con Garci. "Tiene clarísimo lo que quiere y el tono de su película", afirma Vico, que reconoce los nervios la noche antes de comenzar un rodaje que ahora todas repetirían sin dudar.

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