Crítica de Cine

Invitación al 'voyeur'

Con su primer largo, La influencia, Pedro Aguilera se alineaba junto a ese pequeño grupo de cineastas emergentes españoles que empezaban a entender el nuevo rumbo estético del cine de autor internacional del siglo XXI para traerlo, aunque fuera desde los márgenes, a una cinematografía anquilosada y previsible.

Aquella promesa no terminó de cuajar en Naufragio, que exponía cuerpos a la deriva y conflictos sociales (la inmigración) en claves algo desgastadas. Tal vez por eso haya que saludar, aunque sea discretamente, este nuevo giro con el que cineasta se reinventa en clave fría y distanciada para asomarse a los límites de la provocación y la transgresión de tabúes (burgueses) a partir de una historia de voyeurismo, incesto y bajas pasiones protagonizada por un cineasta-artista (Julio Perillán) y su hermanastra posadolescente (estupenda Ivana Baquero), enredados en una turbia relación de atracción y deseo en la que intermedian los vídeos caseros, las cámaras ocultas y el juego de miradas como dispositivo que desdobla la lectura del filme en un plano metacinematográfico.

Demonios tus ojosdeambula así por la cuerda floja del esquematismo conceptual y la autoconciencia, irregular en el despliegue en escenas de su explícita voluntad desestabilizadora: potente y turbadora en aquellas en las que la mirada interviene a cierta distancia, pero algo ridícula en aquellas otras donde el cara a cara y el cuerpo a cuerpo obliga a las viejas retóricas de la interpretación dramática. duce al telefilme de sobremesa envuelto en papel de estraza de cine duro de autor.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios