Cómics

Mi hermano, mi peor enemigo

  • Ka-Zar, el Señor de la Tierra Salvaje, regresa a las librerías en un tomo integral que recoge su aventura más apasionante

Portada del cómic. Portada del cómic.

Portada del cómic.

Los años noventa fueron bastante difíciles para Marvel. Las ventas no acompañaban a la mayoría de los títulos, por lo que se tomaron decisiones a mi parecer erróneas que, al poco tiempo (un año ni más ni menos) tuvieron que enmendarse.

Las cabezas pensantes de La Casa de las Ideas se dieron cuenta de que un gran nombre no tiene por qué relanzar un título, lo importante era poner al frente de estos a guionistas y dibujantes que entendieran y amaran a los personajes y, sobre todo, respetaran la continuidad.

Y así nació el evento Heroes Return que, como bien señalaba, era un regreso de los grandes personajes que habían hecho a la editorial lo que era. Para ello se contrató a artistas como Kurt Busiek, Mark Bagley, Alan Davis, Chris Claremont, George Perez, John Romita Jr., Dan Jurgens… y a los que nos interesan en este texto: Mark Waid y Andy Kubert.

Y la tarea que les impusieron fue coger a un personaje cuyas etapas anteriores no habían sido demasiado afortunadas y prepararle un 'regreso' por todo lo grande.

Y vaya si lo lograron…

Aún recuerdo como mis pupilas se dilataron al poder ver las primeras páginas de aquella nueva serie protagonizada por Lord Kevin Plunder. Creo que no me equivoco al decir que los números contenidos en este nuevo volumen son el mejor trabajo de Andy Kubert. Pero claro, de casta le viene al galgo…

Eso sí, un buen dibujo no es nada sin un guion interesante detrás, y Mark Waid se encargó de demostrar que seguía entendiendo muy bien a los personajes de los que se encargaba. Mítica era ella su larga etapa al frente del velocista escarlata y con los años ha demostrado en numerosas ocasiones sus valores como escritor.

En esta nueva etapa, Kevin, o mejor dicho, Ka-Zar disfruta de una placentera existencia junto a su amor, Shanna La Diablesa, su hijo pequeño, Matt y, claro está, el tigre de dientes de sable Zabú. Son los señores de una tierra llena de peligros pero que conocen a la perfección. Alejados de cualquier tipo de tecnología, una preocupada Shanna se percatará de que Kevin oculta algo, ya que su comportamiento ha variado ligeramente desde que fueron padres.

Mientras, en la gran ciudad, un oscuro plan se fragua. Y el arquitecto de este es ni más ni menos que Parnival, el hermano de Kevin, que contrata a Gregor, un cazador perfecto, para que atrape a su presa, que no es ningún animal, sino Ka-Zar…

Pero esta solo es la punta del iceberg, ya que tras una puerta se esconde un lugar, una dimensión que no es la nuestra, donde permanece recluida la verdadera mente pensante tras toda esta trama que va a obligar a la pareja a trasladarse a la gran urbe que, de golpe y porrazo se va a ver transformada en una verdadera 'jungla de asfalto'.

Un segundo arco argumental enlazará directamente con las consecuencias de este, y va a obligar a la pareja protagonista a confiar en los conocimientos de un científico que vive aislado en la Tierra Salvaje, y parece ser el único capaz de revertir el estado en el que se encuentra uno de los protagonistas.

El trabajo de Andy Kubert es tan superlativo que se lo pone extremadamente difícil al resto de dibujantes que los acompañan a él y Mark Waid en esta aventura, aunque el balance final no puede ser más espectacular, convirtiendo Kubert algunas dobles páginas en auténticos lienzos en los que podemos sumergirnos y experimentar el síndrome de Stendhal en más de una ocasión.

¿Y sabéis lo mejor de todo? Que toda la etapa de este personaje, su relanzamiento, viene contenido en este tomo, una joya que debería estar todas las bibliotecas de los amantes del Universo Marvel.

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