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El milagro de Fran Fernández

  • A fueza de competir con más casta y orden que fútbol fueron llegando las ocasiones

  • Esta plantilla dirigida por otro entrenador no hubiera dado el mismo rendimiento

  • Owona fue el mejor

Ibiza y Yan Eteki intentan frenar el avance del rapidísimo Bela. Ibiza y Yan Eteki intentan frenar el avance del rapidísimo Bela.

Ibiza y Yan Eteki intentan frenar el avance del rapidísimo Bela. / lfp

Como suelo indicar, la liga regular no engaña. Es imposible que una conjunto dé un cara y no se traduzca en la clasificación para bien o para mal. Durante las primeras jornadas las sorpresas se suceden, e incluso al término de la primera vuelta algunos equipos todavía no se encuentran ubicados donde más o menos se les supone, pero al final la sentencia siempre es justa. La UDA de momento se está acomodando en una posición media, ya que la fortaleza en casa no se ve acompañada por los resultados como visitante.

Es evidente que a esta plantilla tampoco se le va a exigir ahora guarismos de ascenso, pero lo hecho y sumado ahí está y nadie lo va a arrebatar. Cuando a Fran Fernández le ha llegado alguna alerta en torno al ritmo y al gran tono físico de sus jugadores, argumenta el técnico que hay que seguir tal cual, que si bien esta competición es muy larga, los puntos cosechados ya están en el casillero. Habrá que ver dentro de unos meses si la táctica fue buena, aunque el referido tono físico y la intensidad pierde fuelle lejos del Mediterráneo.

Solo en Soria los de Fran Fernández jugaron a lo que mejor saben hacer, a ponerle máxima presión al juego. En Albacete se volvió a ver un equipo algo lento en ataque y sin tanto cuerpo a cuerpo, de ahí que el rival aun con diez tuviera más verticalidad. Dicho esto, habría que reconocer el mérito de una plantilla diseñada para intentar ser quintos por la cola.

Ante todo un Albacete, con un plantel más que compensado, este Almería volvió a competir. Claro, se jugó con uno más casi todo el choque gracias a la ingenuidad de José Caro, pero los que llevamos tantas temporadas viendo correr (y andar) a los rojiblancos, sabemos que bastantes encuentros como el de ayer acabaron muy mal.

A fuerza de competir con más casta y orden que fútbol fueron llegando las ocasiones, pero como a este Almería le sale casi todo de cara, tuvo que ser el casi desahuciado Caballero el que dio más de medio gol a Álvaro.

Que la afición se extraña de la convocatoria del argentino en detrimento de Sekou, no pasa nada, ahí estuvo el espigado ariete para salvar los muebles. Lo mismo que Owona, quizá el mejor ayer. En esta campaña, ya vengan del desastroso curso pasado rojiblanco, de la misma categoría sin haber hecho ruido, de Segunda B o de Tercera, todo funciona. ¿Suerte? ¿Casualidad? ¿Destino? No creo, simplemente esta plantilla dirigida por otro entrenador que no fuera Fran Fernández no hubiese dado hasta la fecha este rendimiento.

Es una conclusión que me atrevo a proclamar transcurridos los dos primeros meses de competición. ¿Por qué ni se figuraban todo esto el presidente ni el director deportivo, entre otros? Porque el bueno de Fran Fernández no fue la primera opción para ocupar el banquillo y nadie podía vaticinar lo que están consiguiendo transmitir y plasmar sobre el campo, y fuera de él, unos jugadores que apoyados por su técnico encuentran soluciones donde antaño solo existía apatía y desinterés. Enhorabuena, Fran.

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