la consulta del especialista

Dime tu trabajo y te diré tu dolencia

  • Podemos trabajar a diario de una manera que no suponga un riesgo para nuestra salud

Este titular puede sonar un poco exagerado pero es más que real. Dedicamos más de un tercio de cada día a trabajar, como mínimo, ya que si eres autónomo el cielo es el límite. De todas las horas que pasamos fuera de casa, la mayor parte es desempeñando una actividad laboral que puede ocasionarnos problemas de diferentes índoles. Si nuestro trabajo se basa en los movimientos repetidos, en realizar el mismo gesto durante horas, días y semanas, tendremos tendencia a sufrir tendinitis. En cambio si la ocupación tiene que ver con el esfuerzo, acarreando pesos de un lado para otro, en ocasiones sin mantener una posición adecuada, será nuestra columna lumbar la que nos llame la atención. Pero si permanecemos sentados la mayor parte de la jornada laboral, el cuello sobre todo y la columna dorsal serán las zonas de nuestro organismo que salgan perjudicadas.

Trabajar hay que trabajar, eso es innegable, pero sí podemos hacerlo de una manera que no suponga un riesgo para la salud y podamos seguir trabajando hasta la edad de jubilación sin mayores problemas pero sobre todo, poder disfrutar del descanso, de la jubilación sin las preocupaciones derivadas de la mala calidad de vida que provoca un problema de salud.

Si trabajas en la agricultura

Si eres hombre, el dolor de espalda, lo que se llama vulgarmente lumbalgia, será el que nos dará la lata con total seguridad, antes o después. La columna lumbar está formada por 5 vértebras. Entre cada vértebra hay un disco que es una especie de almohadilla cuya función es amortiguar las cargas o los impactos, como si fuera un amortiguador. El envejecimiento del disco intervertebral provoca un descenso en la altura de la columna con una tendencia a la migración hacia atrás de dicho disco debido a que dicha "almohadilla" ha perdido agua y elasticidad, y con ello, su capacidad de amortiguar los pesos y las cargas. Esto supone un estrés en las carillas articulares de la columna y un envejecimiento prematuro de la misma.

Si se continúa realizando las mismas actividades incorrectas como coger pesos de forma incorrecta y de forma repetida, los discos lumbares se deterioran de forma crónica y aparecen los cuadros de lumbalgia. Cuando esta situación se alarga, puede aparecer la hernia discal.

Más del 90% de los cuadros de hernia tienen lugar en dirección posterolateral a nivel de las vértebras L4-L5 y L5-S1, con la consiguiente compresión de los nervios correspondientes L5 y S1.

Si eres mujer, con trabajos que requieren algo menos de fuerza pero por el contrario son tremendamente repetidos, los hombros, codos y columna cervical estarán en la diana del dolor. Los hombros con la clásica tendinitis debido a los movimientos en los que las manos suben por encima de la cabeza, por ejemplo, cuando vamos a liar algo en altura o a subir o bajar objetos de forma repetida. Si permanecemos realizando una actividad de pie, fijo sin movernos y con la cabeza en la misma posición como lo que se requiere para envasar, serán las cervicales y su musculatura las que se contraigan provocando cefaleas, contracturas musculares cervicales e incluso mareos con sudoración y mal cuerpo. Si usas tijeras o tenazas para realizar movimientos de giro de la mano de forma repetida, el codo de tenista o epicondilitis será una patología frecuente.

La prevención es la clave. Si compensamos todo el castigo al que sometemos al cuerpo cada día, entonces tendremos un equilibrio. Sí. Cuando cuidamos los hábitos posturales al trabajar o en casa, si evitamos el sobrepeso, y sobre todo, si realizamos un trabajo preventivo de fortalecimiento cervical, lumbar y de CORE, creamos una "autofaja" lumbar hecha de la musculatura de envuelve la columna, los discos sufrirán menos cargas y, por consiguiente, se reducirá la posibilidad de sufrir una hernia. Llamamos CORE al núcleo, al centro del cuerpo y está formado por la musculatura abdominal, la de la columna lumbar y la de la pelvis. Un core o núcleo potente, es garantía de evitar problemas; pero incluso si hay hernias ya, si el disco está ya gastado, ese trabajo ayuda a compensar el problema, a detenerlo. En los hombros y codos, poner frío una vez acabada la jornada laboral y realizar estiramientos para que el músculo inflamado no se acorte y provoque dolor al día siguiente.

Si trabajas sentado

La posición no es del todo buena a pesar de no tener que lidiar con pesos ni esfuerzos. Al mirar el ordenador o leer permanecemos literalmente encorvados, lo que provoca una cifosis dorsal o posición de hombros caídos. La columna cervical para compensar tiende a levantar la barbilla por lo que los músculos cervicales se contraen durante muchas horas. Si además tenemos el ordenador en un lateral, el giro de forma repetida es perjudicial. La columna lumbar también puede sufrir si no estamos correctamente sentados con la espalda bien apoyada en el respaldo. De esta manera, si tenemos que coger algo de un cajón adyacente, deberemos girar sobre la silla, en bloque pero con el respaldo perfectamente pegado a la columna. Si ésta gira sobre sí misma, provocaremos el mismo efecto que un sacacorchos, un movimiento de rotación repetida que a la larga dañará el disco y la hernia no tardará en hacer acto de aparición. La cadera y rodilla permanecen flexionadas 90º, con lo que se acortan los músculos de la parte anterior de la cadera como es el psoas; las venas de la corva en la rodilla quedan acodadas por esa posición de 90º por lo que seremos candidatos a varices ya que a la circulación le va a costar más trabajo el retornar de las piernas al corazón.

La misma prevención para el trabajo anterior es perfectamente válida para éste. Pero además podemos hacer estiramientos en el trabajo que sean completamente opuestos a la posición encorvada. Por ejemplo, de pie, apoyamos la nuca, los glúteos, las pantorrillas, todo a la vez, contra una puerta o la pared. También caminamos de puntillas y talones para activar la circulación. Estiraremos los músculos que siempre se acortan y evitaremos la hinchazón de las piernas.

Si no quieres problemas mañana, haz la prevención hoy.

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