Natación

Brazadas hacia los Juegos Olímpicos

  • Edu Blasco prepara en Almería diferentes campeonatos, con la vista puesta en Tokio, mientras que Roberto Veiga se centra en salvamento y socorrismo

  • Reportaje: Ana apunta a Tokio

Edu, en plena competición. Edu, en plena competición.

Edu, en plena competición.

Eduardo es donostiarra y Roberto es santanderino, pero Almería para ellos es algo más que una ciudad del sur de España con un clima maravilloso y una costa excelente. Es una de las provincias de España donde más cómodos entrenan, donde mejor se encuentran cuando preparan el asalto a los diferentes retos que tienen a sus espaldas cada temporada.

En la presente, pese a las dificultades extras que añade el coronavirus, tienen la intención de volver a rendir a gran nivel en los diferentes campeonatos nacionales y tratar de repetir el magnífico resultado en el Campeonato de Francia, donde Edu fue campeón y Roberto subcampeón. Sólo así, con podium y con mucho trabajo, el gran sueño de lograr plaza olímpica en la prueba del 50 metros libres puede convertirse en realidad. “En el caso de Edu el principal de sus objetivos son los Juegos Olímpicos, ya que reúne todas las condiciones para acercarse a la marca mínima para acceder. Roberto se centra más en los campeonato nacionales y europeos ya que esta especializado en pruebas no olímpicas a día de hoy”, explica Alberto Martínez, representante.

Las piscinas del Ego y la Universidad de Almería son los centros de entrenamiento de estos dos grandes deportistas, federados, que en verano aprovechan las bondades del clima almeriense para nadar al descubierto. Ahora, como el clima almeriense es más benigno que en las zonas donde compiten, pueden trabajar fuera de la piscina el físico y realizar entrenamientos cruzados. “Nuestros entrenamientos consisten en un trabajo físico en seco, basado en el trabajo de fuerza, a día de hoy el 80% de nuestro entrenamiento es fuera del agua. Dentro del agua hacemos una pretemporada con alto metraje, pero solo durante un mes, y luego ya nos dedicamos a trabajar velocidad, técnica y material”.

“Nos encanta prepararnos en Almería, ya que el clima es buenísimo y eso se agradece. En verano además entrenamos en piscina descubierta, no sólo en una, sino que vamos rotando por la región. Toda la vida estaremos vinculados a esta tierra por abrirnos sus puertas”, dicen los nadadores, concentrados ahora en el sur de Francia, donde afrontan las últimas competiciones del presente 2020.

Impresionante brazada de Roberto. Impresionante brazada de Roberto.

Impresionante brazada de Roberto.

Además de natación, el deporte clásico en el agua para los españoles, fuera de nuestras fronteras también se practican otras modalidades. “También nos dedicamos al salvamento y socorrismo, modalidad poco conocida en España pero con gran nivel en varios países de Europa y deporte estrella en Australia. Eduardo, igualmente además hace natación con aletas y apnea, siendo internacional en ambas”, explica su representante. Especialidades que en España suenan más a aficionado que a profesional, pero que sin embargo permiten al donositarra una mejor preparación y un cuerpo más adaptado al sufrimiento de cara a la competición.

Más allá del tema sanitario, el año ha sido difícil para unos deportistas que cambiaron por completo unas rutinas diarias que no permitían el teletrabajo. Eso sí, confían que en 2021 las brazadas le lleven hasta Tokio. “La temporada ha sido muy extraña para los dos, nos cortaron en febrero cuando Roberto volvió de Francia con tres oros y Edu había quedado campeón de España en el 50. Después no pudimos competir más, ni mostrar nuestro gran estado de forma. En 2021 volveremos a la carga con el deseo de que Edu consiga estar en los Juegos Olimpícos y, cómo no, representar a Almería en ellos, una tierra a la quiere mucho, ya que le ofrece lo mejor para su preparación, finaliza Alberto, ambicioso y transmitiendo confianza a su pupilos para que nade hacia los Juegos.

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