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Una Supercopa sin precedentes

  • El hecho de que se dispute en Tánger y a partido único hace a este título diferente de sus predecesores

  • El Barcelona buscará dar el primer golpe de efecto en la era post Iniesta

Vidal, Munir y Umtiti sonríen previo a un entrenamiento. Vidal, Munir y Umtiti sonríen previo a un entrenamiento.

Vidal, Munir y Umtiti sonríen previo a un entrenamiento. / enric fortcuberta / efe

Dos meses y medio después de conquistar su octavo doblete de Liga y Copa españolas, el Barcelona abrirá la nueva temporada de fútbol con la disputa de la Supercopa española frente al renovado Sevilla.

Lo hará, por primera vez en la historia del torneo, fuera de las fronteras españolas, en la marroquí Tánger, en medio de una tremenda expectación, y a partido único. Atrás quedó, de momento, la tradicional competición a dos mangas, que en esta cita también incorporará el VAR.

Será la primera prueba del curso para los dirigidos por Ernesto Valverde, que apenas tuvo unos días para trabajar con su plantilla al completo, mientras el Sevilla acumula semanas fajándose ya para lograr su billete hacia la próxima Liga Europa en las rondas clasificatorias.

El Mundial de Rusia retrasó la incorporación a la pretemporada del argentino Lionel Messi y de los restantes mundialistas azulgrana, y los catalanes acuden a la cita menos rodados que los andaluces, un equipo, por otra parte, aún en construcción.

La incorporación de Pablo Machín al frente del banco implicó un cambio en el sistema de juego de un Sevilla que poco tiene que ver con el salió goleado por 5-0 de la final de la Copa del Rey frente al Barcelona el pasado 22 de abril en el Metropolitano.

Tampoco es el mismo equipo el vigente campeón de Liga y Copa, que se despidió del mágico Andrés Iniesta e incorporó al chileno Arturo Vidal, así como a los brasileños Arthur y Malcom y al francés Clément Lenglet, ex del Sevilla que, como Aleix Vidal, pero en el bando contrario, se enfrentará a sus ex compañeros.

Aunque la Supercopa sólo sea la primera prueba, hay tremendo interés por saber qué futbolistas acompañarán a Sergio Busquets, el único superviviente de la icónica sala de máquinas que componían también Xavi e Iniesta.

Arthur dejó buenas sensaciones en la pretemporada. Su compatriota Coutinho, ya con pasaporte comunitario, aspira a consolidarse entre los titulares esta temporada. Y el croata Iván Rakitic, subcampeón del mundo y recién incorporado al grupo, confirmó en Rusia 2018 su condición de casi indiscutible.

Casi todo, en cualquier caso, dependerá de Messi y de su estado anímico después de que el astro del Barcelona acumulara una nueva frustración mundialista con la selección argentina.

Un sepulcral silencio ha sido la única respuesta del genio azulgrana a la convulsa Copa del Mundo de la Albiceleste que, lejos de coronarlo con el único gran título que le falta, lo sumió en un nuevo mar de críticas tras la caída ante Francia en octavos.

Cómo reaccionará el 10, a sus 31 años, tras tanto despropósito es toda una incógnita, también para un Barcelona que, como en la última década, sigue pivotando en torno a su estrella.

La Supercopa servirá apenas para verlo de nuevo en acción frente a una de sus víctimas preferidas (el equipo andaluz es el que más goles recibió del argentino, 31 en 33 partidos), ejerciendo ya de primer capitán, y con la posibilidad, además, de convertirse en el futbolista que más títulos (33, si los catalanes se proclaman campeones) levantó en la historia del Barcelona.

El Sevilla, inmerso en la conquista de una plaza en la Liga Europa que quiere a toda costa, se toma la cita como una oportunidad, una ocasión de seguir fogueándose ante un rival, que se sabe superior, y al que intentará sorprender en Tánger.

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