fútbol liga de campeones

En busca de oxígeno en Moscú

  • El Madrid, con las bajas de Marcelo, Sergio Ramos, Bale e Isco, debe recuperar sensaciones ante el CSKA

  • El recuerdo de Rusia no es agradable: perdió en cuatro de sus visitas anteriores

El alemán Toni Kroos se ejercita en el estadio Luzhniki. El alemán Toni Kroos se ejercita en el estadio Luzhniki.

El alemán Toni Kroos se ejercita en el estadio Luzhniki. / Sergei Ilnitsky / efe

El Real Madrid encara en el imponente Luzhniki moscovita, ante el CSKA, su segundo compromiso en esta Liga de Campeones. Lo hará con las bajas de Sergio Ramos, Bale, Marcelo e Isco y con la necesidad de despejar las dudas que surgieron en torno al equipo en la última semana.

Es el momento más preocupante desde la llegada de Julen Lopetegui al conjunto blanco, que ha perdido pegada -229 minutos sin marcar- y parece necesitar nuevas soluciones. La contundente derrota encajada en el Sánchez-Pizjuán ante el Sevilla (3-0) y el empate en el derbi ante el Atlético (0-0) ha instalado la intranquilidad en parte de su afición.

La racha de malas noticias comenzó con la apendicitis de Isco y no ha tenido freno. Tras el malagueño, cayó Marcelo, con una rotura muscular, y Bale dio el susto retirándose del derbi ciudadano y tuvo que ser explorado. A ellos se suma la inesperada ausencia de Ramos, que a priori debía estar en la expedición a Rusia.

Son bajas que obligan a cambios, a testar la calidad del fondo de armario blanco, e incluso hacen meditar a Lopetegui la posibilidad de variar el sistema, pasar a jugar con cuatro centrocampistas y premiar el momento de Dani Ceballos. En la faceta defensiva, Nacho, Vallejo o el canterano Sergio Reguilón optan a la titularidad.

También podría aparecer por primera vez en el once inicial Mariano, que ya debutó con un gran gol hace dos semanas ante la Roma. Precisamente aquel 3-0 fue la mejor actuación del Madrid desde que Lopetegui se pusiese al mando. Ahora, el campeón de las últimas tres ediciones de la Champions quiere refrescar esas sensaciones. Tendrá que hacerlo, eso sí, en tierras rusas, donde los precedentes no son buenos: ha perdido en cuatro de sus diez visitas, en las que tan solo firmó dos triunfos.

Esta vez le espera el CSKA de Moscú, que afronta la visita del Madrid sin complejos, pues es un equipo completamente remozado tras la salida este verano de once jugadores de la plantilla. De hecho, casi no queda rastro de la vieja guardia que se midió al cuadro blanco en los octavos de final en 2012, cuando era José Mourinho el inquilino de su banquillo.

Sólo Dzagoev repite, pues Akinfeev, el portero titular de los moscovitas desde hace trece temporadas, estaba entonces lesionado. La ida en el estadio Luzhniki acabó en empate (1-1), pero los blancos resolvieron cómodamente en el Bernabéu (4-1).

El Madrid deberá cuidarse de figuras como el joven ruso Akhmétov, el esloveno Bijol, el islandés Sigurdsson y especialmente el croata Vlasic. Quien no estará por lesión es el delantero uruguayo Abel Hernández.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios