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En el nombre de Astori

  • Soleri necesita menos de la mitad de minutos que Caballero y Juan Muñoz para igualar sus dos goles

  • Le dedicó uno al fallecido capitán de la Fiorentina

El italiano Soleri alza los brazos al cielo para dedicarle uno de sus tantos en Huesca a Astori que, al igual que él, militó en el AS Roma. El italiano Soleri alza los brazos al cielo para dedicarle uno de sus tantos en Huesca a Astori que, al igual que él, militó en el AS Roma.

El italiano Soleri alza los brazos al cielo para dedicarle uno de sus tantos en Huesca a Astori que, al igual que él, militó en el AS Roma. / photo deporte

Edoardo Soleri se quitó en El Alcoraz un lastre de encima que empezaba a causarle mella. El joven futbolista italiano desembarcó en Almería durante el pasado mercado invernal con la misión de paliar la sequía goleadora de los delanteros rojiblancos y las buenas referencias de Monchi, quien aseguraba que tenía las condiciones idóneas para triunfar en el fútbol español.

Sus primeras apariciones denotaron que el ex de la Roma se movía bien en el área y fuera de ella, aunque conforme avanzaban las jornadas y no veía puerta parecía condenarse al destino de los 9 rojiblancos durante este curso. Empezaron a oírse las primeras voces discrepantes entre la afición, que si estaba demasiado verde, si no era hombre para Segunda e incluso que le faltaba musculatura para su talla.

Pablo Caballero necesitó 878 minutos para anotar los dos goles que figuran en su cuenta particular, el de la jornada inaugural ante el Nástic y el materializado en Lorca antes de recaer de su lesión. En el caso de Juan Muñoz, para alcanzar sus dos dianas (Tenerife y Sevilla Atlético) necesitó de 936 minutos. Peores datos presenta Hicham, que en 614 minutos todavía no ha sido capaz de perforar la portería contraria.

A Soleri, desconocedor del fútbol español hasta su llegada, le han bastado 405 minutos, menos de la mitad que sus compañeros de posición, para firmar un doblete, nada menos que en el feudo del líder de la categoría.

En el campo del Huesca el romano demostró poseer una de las cualidades tal vez más valoradas en un delantero centro, el oportunismo, la habilidad para estar en el lugar idóneo y en el momento preciso.

El primero servía para abrir el marcador y lo lograba con la testa al aprovechar un rechace del guardameta, mientras que el segundo reportó un valioso punto al igualar la contienda y de nuevo lo firmaba gracias a su olfato, apareciendo en el segundo palo para empujar un balón que había atacado en primera instancia Caballero a centro de Pervis.

Su rostro de felicidad en la celebración lo decía todo. Al término del encuentro así lo transmitía a los medios de comunicación desplazados: "Estoy muy contento, pero todavía tengo que seguir mejorando porque he tenido otras ocasiones en las que no he acertado". En pureza, es cierto que Soleri falló la primera ocasión del encuentro al recibir una gran asistencia de Pozo y disparar al muñeco cuando tenía casi toda la portería para sí. Su testimonio es toda una declaración de intenciones y muestra que tiene hambre.

Una vez Gorostegi Fernández señaló el final del encuentro tras su polémico arbitraje, se supo que el italiano había tenido un gran gesto con su compatriota Davide Astori, capitán de la Fiorentina fallecido de muerte súbita durante la jornada dominical. Soleri le dedicó el primero de sus tantos al que fuera también futbolista de la Roma alzando los brazos al cielo oscense.

No era el único en el seno de la plantilla que conocía al malogrado jugador, Marco Motta expresó igualmente en redes sociales su profunda tristeza por la triste noticia. Firmar el doblete le otorga ahora una gran dosis de confianza y cierta tranquilidad para afrontar con mejores perspectivas la visita del Rayo Vallecano.

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