UD ALMERÍA
  • El técnico catalán ha exprimido el rendimiento de jugadores sin mucho protagonismo el curso pasado como Chumi, Ramazani, De la Hoz, Centelles o Fernando y saca la mejor versión de otros como Robertone o Appiah

Los renacidos de Rubi

Chumi es el mejor exponente del cambio de rol, pasando de suplente a baluarte Chumi es el mejor exponente del cambio de rol, pasando de suplente a baluarte

Chumi es el mejor exponente del cambio de rol, pasando de suplente a baluarte

D.A. (Almería)

Escrito por

· Paco Gregorio

Jefe de Deportes

En la buena trayectoria que ha descrito la UD Almería tras 23 jornadas de competición, más aún si cabe en el bache actual generado por el brote de coronavirus, ha tenido mucho que ver la gestión de vestuario llevada a cabo por Joan Francesc Ferrer 'Rubi' desde su precipitado aterrizaje en la entidad para preparar un play-off de forma atropellada que, como era previsible, no salió bien.

Por fortuna esta vez la directiva apostó por un proyecto a largo plazo y el preparador aceptó el reto de volver a lograr un ascenso construyendo los cimientos desde la pretemporada, atendiendo a los méritos contraídos por los jugadores en los entrenamientos y sin prestarle excesiva atención a las estadísticas de quiénes habían jugado más a las órdenes de su antecesor en el puesto, el portugués José Gomes. 

Una circunstancia sobre la que no se ha puesto mucho el foco es que el técnico tuvo que perfilar su equipo conforme el club iba reajustando su margen salarial, acometiendo para ello una salida masiva de futbolistas con fichas más bien altas, entre los cuales varios fueron piezas claves la campaña anterior. No le importó, convencido de que tenía materia prima a la que no se le había sacado todo el jugo posible. 

Con esta premisa fue reajustando piezas de forma sutil, empezando por la portería. En el cuerpo técnico, como entre la afición, tenían muy claro que el portero titular debía ser Fernando, si bien era necesaria una transición serena para sentar a Makaridze, apuesta del club que prácticamente lo había jugado todo con Gomes. El meta georgiano facilitó las cosas con su mala actuación ante el Amorebieta. Entonces pocos comprendieron el movimiento de Rubi, pero con la perspectiva del tiempo es evidente que sirvió para asentar en la titularidad al murciano. 

En la línea defensiva la cirugía ha sido aún mayor si cabe, pues de una retaguardia formada por Balliu-Akieme-Maras-Cuenca se ha pasado a otra completamente novedosa con Pozo-Centelles-Chumi-Babic. Entre todos ellos llama poderosamente la atención el caso del central gallego, que bajo la batuta de Gomes apenas disfrutó de 813 minutos en toda la campaña, mientras que en la actualidad ya suma 1.786, pasando del ostracismo a convertirse en uno de los baluartes de la zaga. 

Ramazani, que llegó a recalar en el filial con Gomes, es el 'protegido' de Rubi Ramazani, que llegó a recalar en el filial con Gomes, es el 'protegido' de Rubi

Ramazani, que llegó a recalar en el filial con Gomes, es el 'protegido' de Rubi / LFP (Almería)

Algo similar ha ocurrido con el lateral zurdo valenciano, pasando de 908 minutos en todo un curso con Gomes a los 1.097 que ya acumula en la actualidad, y eso que está rotando bastante la posición con Sergio Akieme. El hispano-ecuatoguineano (por el que en agosto se abonaron 3'5 millones al Barça para adquirirlo en propiedad) quizá represente la otra cara de la moneda, ya que para Rubi está siendo la segunda opción en el carril izquierdo, tal vez convencido por las prestaciones defensivas de Centelles, ya que en el aspecto ofensivo ambos tienen mucho recorrido por banda. 

Otro caso más difícil de concretar es el de Aitor Buñuel, pero también apunta a una mayor confianza por parte de Rubi en su desempeño de la que tuvo con Gomes. Sin ir más lejos arrancó la competición como titular en el carril diestro hasta caer lesionado de cierta gravedad y en la última jornada era el elegido para jugar en Las Palmas. Tampoco conviene olvidar la dura competencia que tiene el navarro en su demarcación, con un Pozo que está ofreciendo un nivel sobresaliente además de Juanjo Nieto, firmado para suplir la marcha de Balliu.

El toque de autor de Rubi se aprecia en todas las zonas del campo y la medular no iba a ser menos. El gran 'descubrimiento' ha sido sin duda César de la Hoz, la pieza que equilibra al equipo. Al cántabro le viene como anillo al dedo ese 1-4-3-3 en el que juega como pivote posicional dándole mayor libertad de movimientos a Samú y Robertone, mientras que no tuvo cabida en el gusto de Gomes por el 1-4-2-3-1, donde la apuesta fue la dupla Samú-Morlanes.

Otro jugador al que sin duda le sentó bien el cambio de banquillo fue Lucas Robertone, que bajo la batuta de Rubi está destapando el tarro de las esencias que lo llevó a cruzar el charco tras abonarle a Vélez Sársfield una cantidad superior a los 6 millones de euros en cerrada pugna con el Celta de Vigo. Superado el periodo de adaptación al fútbol español, el volante argentino puede convertirse en uno de los arquitectos del ascenso. 

Pero el mayor 'milagro' tal vez lo haya operado Rubi con Largie Ramazani. Al extremo belga se le notaba algo especial desde su primera aparición como rojiblanco, pero muchos temieron que su juventud y estilo atrevido no encajasen en una categoría tan exigente como Segunda División e incluso pensaron en que seguiría los pasos de Arvin Appiah cuando Gomes optó por mandarlo a jugar con el filial, donde iba sobrado y se permitió lujos como marcar goles desde el centro del campo. 

El preparador luso le afeaba que su trabajo defensivo dejaba bastante que desear y no era de su agrado, por lo que normalmente optó por la regularidad de José Corpas como extremo diestro. Rubi, sin embargo, tuvo claro desde el primer día que Largie era un futbolista especial y que para disfrutar de su calidad desbordante había que liberarlo de algunas tareas defensivas, lo cual no significa que no defienda, tal y como se vio en el estadio de Gran Canaria con el robo de balón para lanzar una contra que pudo significar el 0-1 de no fallar el mano a mano ante el portero. 

Appiah también parece ofrecer mejor versión bajo la tutela de Rubi Appiah también parece ofrecer mejor versión bajo la tutela de Rubi

Appiah también parece ofrecer mejor versión bajo la tutela de Rubi / D.A. (Almería)

Incluso al propio Appiah, que lleva en su espalda la pesada carga de saberse el fichaje más caro de la historia de Segunda, parece otro jugando para Rubi y su línea ascendente encontró el premio del gol en Las Palmas. El inglés es un futbolista frío que necesita sentir la confianza del entrenador y tener cierta regularidad para mostrar sus cualidades, entre las que figura un buen dribiling y saber atacar bien los espacios. 

Para concluir este repaso a los 'renacidos' de Rubi, esos jugadores que han pasado de un rol secundario a actores principales, pueden citarse en el aspecto ofensivo los nombres de José Carlos Lazo y Juan Villar. El extremo gaditano, dentro de sus altibajos, ya no es tan 'guadianesco' como el curso pasado y ha mejorado bastante el tono. El onubense apuntaba maneras tras una gran pretemporada y Rubi parecía dispuesto a darle protagonismo, pero sigue gafado con las lesiones y el coronavirus (segunda vez que se contagia), además de la fuerte competencia que tiene con Umar Sadiq y Dyego Sousa. 

Fernando, Buñuel, Chumi, Centelles, De la Hoz, Robertone, Ramazani o Appiah ejemplifican a la perfección cómo un futbolista puede cambiar la percepción de los propios aficionados en función de contar o no con la confianza del técnico y también dependiendo del rendimiento que éste sepa extaerles. En ese aspecto Rubi ha demostrado sobradamente que el Almería no falló en su contratación. 

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