VOLEIBOL | FINAL DE LA SUPERLIGA MASCULINA Un reto solo a la altura de Unicaja Costa de Almería

  • La final de la SVM llega este sábado a las 18:30 al Moisés Ruiz con los verdes otra vez contra las cuerdas, por lo que están obligados a una tercera remontada 'inédita' que los haga campeones

Jugadores ahorradores hacen piña y celebran un triunfo en el Moisés Ruiz.

Jugadores ahorradores hacen piña y celebran un triunfo en el Moisés Ruiz. / Javier Alonso (Almería)

De este fin de semana se puede sacar el poder jugar el fin de semana que viene, el sábado día 1 de mayo, y una vez emplazados en esa fecha, culminar algo que hasta ahora ha sido imposible. Es cierto que para lograrlo también hay que conseguir otra cosa que nadie ha hecho, un doble reto mayúsculo justo a la medida de este grupo de jugadores que tanta pasión han levantado entre los aficionados al voleibol, tanto los propios como los ajenos. Se trata de levantar un 2-0 en contra en la final, inédito hasta el momento, y de propinar la primera derrota en su casa a CV Guaguas, que sería además la única de toda la temporada, pero absolutamente demoledora. Hay que ganar tres veces seguidas al gran favorito, sí, a un equipo que se ha mostrado sólido, sin fisuras, pero al que se le jugó muy bien el primer set de la finalísima. Es conocido el potencial amarillo, pero no se puede olvidar el potencial que viste verde.

Será sin público en la grada del Moisés Ruiz, pero con una expectación fuera que muy pocas veces antes se ha visto. Es lo que tiene la épica, la llamada de la heroica, la emoción que transmite el que nunca se rinde y lo deja todo para cambiar su sino, y además es capaz de hacerlo. Los dos partidos en casa frente a Río Duero Soria y los dos en Los Planos ante CV Teruel han enganchado a la audiencia televisiva al mismo nivel que un reality de éxito, ese que el televidente no quiere que concluya, al menos de este modo. Y es que no corresponde a este Unicaja Costa de Almería un 3-0 para Guaguas, y si se produce seguro que será con honores para un plantel de jugadores excepcionales que finalmente se ha reivindicado como equipo, porque así se ha jugado, con todos sobre la pista en los momentos clave de cuartos de final y de semifinales, y seguramente que con todos en los que todavía están por venir.

No habrá público en las gradas por motivo de subida de la incidencia de la pandemia, aunque la marcha ahorradora sigue levantando una gran expectación, con el optimismo de devolver la serie a Las Palmas

La gran pregunta que circula por las redes sociales, que termina de enganchar a los amantes del vóley y a los que no eran de este deporte antes de verse sorprendidos por la historia de superación al límite de Unicaja, es ‘¿hasta dónde serán capaces de llegar estos tíos?’, así, con el lenguaje cotidiano de calle. De hecho, hay una gran cantidad de reacciones tras la doble derrota, esperando un ‘algo harán, seguro, algo se inventarán para seguir viviendo una semana más’. Esto es realmente un poder añadido a su talento para el voleibol, un logro que pocas veces se alcanza a tener: convertirse en héroes populares al darle a la gente justo lo que necesita para sentir ilusión y esperanza. Todo eso, evidentemente, no va en contra de los adversarios, ni mucho menos, sino que es gracias a ellos y compartido con ellos, al haber jugado de modo implacable y honesto buscando la victoria. De ahí, más mérito a lo hecho.

Del lado canario, en concreto, decir que hay ‘Pablodependencia’ es absolutamente injusto, por mucho que el poder demoledor de un atacante tan imponente como es Kukartsev dejase 52 puntos entre los dos partidos disputados en el Centro Insular de Deportes. La mayor parte de ellos llegaron con remate, pero también firmó unos grandes números en bloqueo, la gran arma del segundo encuentro, y se exprimió al máximo en defensa, tal y como hicieron sus compañeros en ‘retaguardia’, de modo muy especial Almansa, jugador de labor sacrificada por el bien de su equipo, pero fundamental, y Álex Fernández, también muy firme en recepción. Hage va de menos a más en la eliminatoria, y además llega a un pabellón que conoce muy bien, como sus tres compañeros ya citados, como igualmente es ‘de la casa’ un Moisés Cézar muy fuerte, y perfectamente acompañado por Knigge, temible al saque.

Para el final del análisis, Bertassoni, un colocador que este pasado fin de semana volvió a dar un recital de lectura de juego y que, además, aporta en la red muy por encima de lo que cabe esperar. También se atascó el saque de Nassini, que siendo justos fue el que cortó la esperanza de alargar el segundo partido (18-18 en el tercer set). Los demás jugadores del plantel amarillo, tal y como ha venido siendo normal durante la temporada, no tuvieron minutos, salvo alguna salida puntual y táctica de Javier Sánchez. En cuanto a la película de los acontecimientos, está muy claro que la baja de Colito fue clave el pasado domingo, y queda más tapada la incidencia de la lesión del opuesto caboverdiano el sábado. En el primer ‘aterrizaje’ se resintió ya mucho de una molestia que arrastraba desde hacía semanas, y con todo, tiró hasta donde pudo. En los siguientes sets apenas tuvo balones de ataque, porque avisó de sus problemas a los compañeros, y su saque fue flotante. Nada que añadir.

Demasiada ventaja para CV Guaguas, que le dio la vuelta al marcador tras un muy brillante inicio de Unicaja Costa de Almería, al día siguiente faltó contundencia en el ataque verde. Se tuvo más volumen, de hecho, que el rival, 84 balones frente a 77, pero se hicieron 26 puntos frente a los 42 amarillos, un 31% de eficiencia frente a un 55%. Se les bloqueó con punto nueve, y se erraron ocho, así que 41, la mitad de lo que se atacó, fue levantado en el otro lado del campo. De nada sirvió recibir mejor que el rival, y además de modo significativo, con papel destacado de Ferrera en los 12 saques que le lanzaron, ni que los demás números se quedaran finalmente en el mismo nivel para ambos, errores, bloqueos, saques directos… sí decantados de un modo ligero hacia los locales. La diferencia estuvo en el martillo de Kukartsev, algo a lo que no había réplica al faltar un opuesto nato vestido de verde.

Por ello, la siguiente gran pregunta, más allá del romanticismo mediático que pulula en torno a Unicaja Costa de Almería, es el estado físico en el que se encuentra un Colito que ya quiso jugar el domingo, pero al que se quiso reservar para este fin de semana. Berenguel confía en sus hombres, incluso en la circunstancia de hacer que alguno juegue como opuesto, y tras un pésimo comienzo, que no tuvo que ver con el cambio de posición, sino con el estado anímico, se mejoró y se pude haber hecho algo más. Esa es la espinita que tienen todos clavada, conscientes de que es muy valioso lo que han logrado hasta el momento y no puede diluirse sin más. No se va a acabar la liga con esa mala sensación, y ese es el mantra que circula por el grupo. Los servicios médicos han trabajado contrarreloj y con maestría para que Colito esté y casi seguro que así será, pero sin entrenar. También podría producirse un último intento de Charly Jiménez, maltrecho del hombro. Honestos ante todo, ellos creen.

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