Economía

Acesur y Sovena levantarán plantas en EEUU tras los aranceles de Trump

Planta de Sovena en Brenes Planta de Sovena en Brenes

Planta de Sovena en Brenes

Los movimientos en el sector del aceite de oliva ante los aranceles del 25% al envasado con origen español se van a suceder en las próximas fechas. Y ello será así porque una tasa tan alta supone, de facto, echar del mercado al producto nacional y dejar sin salida –por ahora– unas 150.000 toneladas, las que llegan embotelladas desde España y reexportadas desde Italia.

Eso obliga a las empresas a reaccionar, y hay dos formas de hacerlo: comprar producto de otros países para sustituir el aceite español –es lo que probablemente harán los italianos– o aprovechar que el granel no tiene arancel extra. En este segundo caso, la solución es exportar el aceite español y envasarlo en EEUU directamente.

Algunas empresas ya disponen de esa posibilidad, como Dcoop, gracias a su alianza con la americana Pompeian, que tiene plantas en Montebello (California) y Baltimore (Costa Este); y Sovena, que tiene una en Roma, en el estado de Nueva York. Pero otras, como Aceites del Sur (Acesur), con marcas como Coosur y La Española, no disponen de ninguna, pese a que tienen una presencia muy significativa en el país. La empresa de la familia Guillén funciona en EEUU como una filial, y su volumen de facturación puede estar entre 30 y 40 millones de euros anuales.

Pues bien, la firma ya ha decidido levantar una fábrica envasadora, ante una situación que ya genera pérdidas de “varios millones de euros al mes”. El terreno está ya listo, en el estado de Connecticut, al norte de Nueva York, y en una zona portuaria para facilitar la logística. La envasadora sería de nueva construcción.

Desde Acesur, no se da carta de naturaleza oficial a esta decisión, pero sí se admite que se estudian diferentes opciones para sortear el arancel de Trump. Su director general, Gonzalo Guillén, que es también presidente de los industriales de Anierac, ya señaló en el último congreso de las firmas de gran consumo que no descartaba “junto a otras empresas”, montar una envasadora en Estados Unidos. En ese momento se refería no a Acesur en particular, sino al conjunto del sector.

Guillén, como todo el sector, entiende que el Gobierno español y la Unión Europea no han hecho lo suficiente para detener los aranceles, y que cada país ha intentado hacer la guerra por su cuenta para salir lo menos dañado posible. Al final, España en general y el sector del aceite de oliva en particular son los más perjudicados. Y casi un mes después de que la UE anunciara represalias contra EEUU no se ha concretado nada.

Otra empresa como Sovena, que es de capital portugués pero con una filial española muy poderosa en aceite de oliva, va a abrir una nueva planta envasadora en California, a unos cien kilómetros de San Francisco. El edificio está ya listo y sólo falta acondicionarlo, por lo que es posible que en el primer trimestre de 2020 la planta comience a embotellar aceite. Según se señala desde Sovena la nueva envasadora –que se suma a la de Roma– no está vinculada directamente con los aranceles de Trump –ya que era una decisión tomada previamente– y se enmarca en la necesidad de cubrir mejor un mercado en el que la firma portuguesa tiene una muy buena penetración, sobre todo en marca blanca o del distribuidor.

En Sovena se piensa que los meses que vienen van a ser clave para conocer el impacto de los aranceles de Trump. Ahora mismo, muchas envasadoras viven del aumento de existencias que se registró en agosto ante las noticias que alertaban de que había muchas posibilidades de que se aplicara la tasa. Pero en un mes se renovarán los contratos con los distribuidores –que suelen durar de seis meses a un año– y en gran medida su firma dependerá, según el director comercial de Sovena, Nuno Santos, del nivel de exigencia de EEUU a la hora de pasar la mano a porcentajes de aceite español en los envíos.

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