Automoción

Los particulares compran solo 204 coches eléctricos en Andalucía en 2019

  • Las matriculaciones crecen un 200% respecto a 2018, pero el sector considera insuficiente la cifra para lo que sería deseable

  • Sólo representan el 0,3% de las 133.000 compras del año pasado

  • Vivir sin gasolina

Un usuario con un modelo de la empresa norteamericana Tesla Un usuario con un modelo de la empresa norteamericana Tesla

Un usuario con un modelo de la empresa norteamericana Tesla

La compra de vehículos eléctricos por parte de particulares creció un 200% en 2020 en Andalucía. A simple vista es un crecimiento espectacular, pero es que los datos absolutos eran tan irrisorios que cualquier incremento –aunque sea bastante mayor que en los años anteriores– dispara los porcentajes. Efectivamente, en 2019 se matricularon 204 coches eléctricos puros adquiridos por personas privadas y, en total, fueron 454, si sumamos los de empresas y alquiladoras. Eso supone 0,3% de todos los turismos matriculados en la región el año pasado, que fueron 133.000 en total. Es decir, tres de cada mil.

Matriculaciones coche eléctrico Matriculaciones coche eléctrico

Matriculaciones coche eléctrico / Dpto. de Infografía

Como señala Gerardo Pérez, presidente de la patronal de concesionarios Faconauto y dueño de varios concesionarios en Granada y Jaén, la cuota de eléctricos andaluza con respecto a la media española es del 4,5% (en España se compraron unos 10.000 en 2019) cuando a nivel general –incluyendo todos los combustibles– suele estar entre el 10% y el 12%.

Si sumamos a las empresas, las ventas totales de eléctricos ascienden a 455

“Es un comportamiento peor por dos motivos: el coche eléctrico necesita una inversión inicial superior y aquí el poder adquisitivo es más bajo (Faconauto calcula que sólo el 19% de los españoles pueden acceder a un coche eléctrico); y esta es una comunidad de gran extensión, y donde más se usa este coche es en grandes aglomeraciones urbanas”. Madrid, de hecho, concentra casi el 50% de las matriculaciones.

También influye el hecho de que de este sector tiran mucho las empresas, tanto para incorporar vehículos eléctricos a su flota como para el llamado carsharing, el uso del coche compartido. “Cuanta más implantación de empresas hay en una comunidad autónoma, más coches eléctricos hay”, señala Noemi Navas portavoz de los fabricantes agrupados en Anfac.

El carsharing, por otro lado, sólo está consolidado en Madrid –donde se ha integrado la vida cotidiana con bastantes empresas en competencia– y en Andalucía hay sólo experiencias –algunas extinguidas– como la fallida Bluemove-Cochele en Sevilla. Las apariciones y desapariciones de este tipo de iniciativas en las ciudades suele ser algo habitual en los últimos años.

La región sólo supone el 4,5% de los 10.000 vehículos de este tipo comprados en España

Ya a nivel general, y con la idea clara de que en Andalucía el retraso es mayor, los actores coinciden en que las ventas crecen menos de lo deseable. Se tendrían que quintuplicar o multiplicar por diez para alcanzar un nivel que permitiera un acercamiento al cumplimiento de los objetivos de descabornización de la UE.

Razones del escaso impacto del coche eléctrico

¿Por qué es así? Aparte del precio, Navas habla de la “ansiedad por la autonomía”. “El conductor tiene la sensación de que se va a quedar sin batería, cuando ya hay modelos que se adaptan a todas las necesidades. Además, el 85% de los desplazamientos diarios no superan los 60 kilómetros y para hacer eso el coche eléctrico no tiene ningún problema”.

Para ir más allá de esos 60 kilómetros, hacen falta infraestructuras de recarga en autovías y autopistas y, en este sentido, Arturo Pérez de Lucía, presidente de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive), señala que en el primer trimestre de 2020 España contará “con un mallado básico de carga rápida que permita recorrer el país con un vehículo eléctrico sin problemas”.

En esto, Andalucía también va por detrás, con unos 500 puntos de recarga frente a los 5.000 a nivel nacional (el 10% del total, cuando el territorio y la población rondan el 17% del total). De ellos, unos 16 son de carga rápida.

Lo que pide el sector

Las asociaciones también piden planes de incentivos “estables en el tiempo, bien dotados, sencillos y accesibles”. El último, el plan Moves, tuvo muchas carencias, dicen, al estar transferido a las autonomías.

“La comunicación no fue unificada, cada región lo lanzó en un momento diferente y con requisitos diferentes”, dice la portavoz de Anfac. Gerardo Pérez, de Faconauto, critica que “la mayor parte de las comunidades (incluida Andalucía) puso como condición el achatarramiento de un vehículo con más de diez años,”.

“El perfil de comprador es de poder adquisitivo alto, no dispone de coche viejo y quiere el eléctrico como segundo coche”, explica, y Pérez de Lucía, por su lado, afirma que “medidas como ésta impiden que el renting (empresas que compran los vehículos para alquilarlos) pueda acceder a este tipo de ventajas”. También piden ventajas fiscales y en concreto Faconauto reclama la exención del IVA, “algo que no supondría mucho coste para el Estado” y reduciría el precio final, gran objetivo para democratizar este mercado.

En Andalucía, la Agencia Andaluza de la Energía destinó un presupuesto para el plan de ocho millones de euros para todo el plan, y cuatro para la compra de vehículos de energías alternativas.

Las motocicletas y ciclomotores, algo mejor

La motocicleta y el ciclomotor calan más que el coche eléctrico. En 2019, se matricularon un total de 697 unidades (incluyendo particulares y empresas), lo que supone el 1,8% del total, aunque a nivel nacional fueron casi el 6%. Dentro de este segmento, el del ciclomotor tiene más aceptación, con 464, el 11% del total de las compras. La motocicleta, sin embargo, se quedó sólo en 233 y en el caso de los particulares apenas fueron 56, de lo que se deduce que aquí el segmento empresas (por el motosharing y el reparto de última milla) tira más. El secretario general de la patronal Anesdor, José María Riaño, señala que en la moto “las diferencias de precio son más fáciles de salvar que en el coche”.

2020, el año del despegue y de los híbridos enchufables

Este año es clave, porque Bruselas ha impuesto una normativa de emisiones muy exigente. A partir de 95 gramos por kilómetros, habrá multa para las marcas por gramo de más, y estas pueden ser millonarias. Éstas se han puesto las pilas y están en lanzamiento hasta 70 modelos eléctricos, lo que se puede unir a nuevos planes de incentivos ahora que ya hay Gobierno. Gerardo Pérez prevé un ‘boom’ de los híbridos enchufables, que tienen entre 50 y 80 kilómetros de autonomía eléctrica y a partir de ahí pasan al combustible convencional. En Andalucía se vendieron 255 en 2019, de los cuales sólo 100 correspondieron a particulares.

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