España

Europa castiga a España por dos devoluciones en caliente en Melilla

  • Estrasburgo condena que dos subsaharianos fueron entregados a Marruecos sin identificación ni asistencia jurídica

  • PSOE y Podemos instan al Gobierno a poner fin a las devoluciones sumarias

Dos agentes de la Guardia Civil observan cómo saltan la valla de Melilla varios subsaharianos en abril de 2014. Dos agentes de la Guardia Civil observan cómo saltan la valla de Melilla varios subsaharianos en abril de 2014.

Dos agentes de la Guardia Civil observan cómo saltan la valla de Melilla varios subsaharianos en abril de 2014. / noelia ramos / efe

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó ayer a España por la devolución en caliente a Marruecos de dos inmigrantes en la valla de Melilla sin ser identificados, lo que "supone una expulsión de carácter colectivo", contraria al Convenio Europeo de Derechos Humanos. El fallo unánime concluye que España también vulneró el derecho a un recurso efectivo.

El 13 de agosto de 2014, los inmigrantes fueron esposados y entregados a las autoridades marroquíes "contra su voluntad" y "sin ninguna medida administrativa o judicial previa". La sentencia impone una indemnización de 5.000 euros a cada uno de los demandantes, N. D., de Malí, y N. T., de Costa de Marfil, por daños morales. El juez ruso Dmitry Dedov fue el único de los siete miembros de la Sala que votó en contra de la reparación económica.

La sentencia impone una indemnización de 5.000 euros para cada uno de los demandantes

El tribunal destacó que la versión de los demandantes, apoyada por varios vídeos, fue corroborada por varios testimonios recogidos por la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). Según el fallo, los demandantes fueron expulsados inmediatamente, "sin que antes tuvieran acceso a intérpretes y a una asistencia jurídica que les informara de las disposiciones pertinentes del derecho de asilo o de los procedimientos contra su expulsión".

Por ello, "fueron privados de toda posibilidad de recurso", que les hubiera permitido tener acceso a una autoridad judicial y "beneficiarse de un control atento y exhaustivo" de su demanda antes de su devolución.

La Sala incidió en que, al descender de las vallas, los demandantes "se encontraban bajo el control continuo y exclusivo de las autoridades españolas". N. D. había llegado a Marruecos en marzo de 2013 y acampó durante nueve meses en el campamento improvisado del monte Gurugú, mientras que N. T. llegó a final de 2012 y se alojó en el mismo lugar.

Los demandantes saltaron la valla con un grupo de subsaharianos. Ambos fueron llevados, con otros 80 inmigrantes, a la comisaría de Nador y posteriormente a Fez. Volvieron a intentar saltar la valla de Melilla en octubre y diciembre de 2014. N. D. fue reenviado a Malí el 31 de marzo de 2015 y la situación actual de N. T. es desconocida.

Tanto el PSOE como Unidos Podemos celebraron la sentencia y recordaron al Gobierno que tiene la obligación cumplir con esta decisión y que debe poner fin a las devoluciones sumarias.

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