Pedro Sánchez activa el botón electoral y convoca elecciones generales para el 29 de noviembre

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido adelantar las elecciones generales después de que el Congreso tumbara los dos reales decretos-ley sobre vivienda, en un movimiento que abre un nuevo ciclo político y deja en el aire la continuidad de la actual legislatura

La convocatoria supone activar la vía prevista en el artículo 115 de la Constitución para la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de nuevos comicios

Una vez publicado el decreto de disolución y convocatoria en el Boletín Oficial del Estado, deberán transcurrir 54 días hasta la celebración de las elecciones

Feijóo: "Por fin decidirán los españoles"

Elecciones generales en España 2026 en directo: Reacciones y fechas clave

Pedro Sánchez / Agencias

Pedro Sánchez ha decidido poner fin anticipado a la legislatura y convocar elecciones generales para el 29 de noviembre de 2026, después de que el Congreso de los Diputados rechazara los dos reales decretos-ley impulsados por el Gobierno en materia de vivienda.

La decisión llega después de un fin de semana de intensos contactos del presidente con ministros y dirigentes socialistas, en los que la opción electoral fue ganando peso ante las dificultades del Ejecutivo para sacar adelante sus principales iniciativas parlamentarias. El adelanto electoral ya se contemplaba como una posibilidad tras la derrota parlamentaria de los decretos de vivienda.

Sánchez ha comunicado su decisión después de informar previamente al Rey Felipe VI, quien este lunes inicia un viaje de Estado a Finlandia junto a la Reina Letizia.

El desenlace de la votación del viernes en el Congreso ha sido determinante. La coincidencia de Junts con el Partido Popular y Vox para votar en contra de los decretos sobre vivienda evidenció las dificultades del Gobierno para mantener una mayoría parlamentaria estable y abrió definitivamente el escenario de unas elecciones anticipadas.

La convocatoria activa la vía prevista en el artículo 115 de la Constitución para la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de nuevos comicios. Una vez publicado el decreto de disolución y convocatoria en el Boletín Oficial del Estado, deberán transcurrir 54 días hasta la celebración de las elecciones.

Con este calendario, los españoles acudirán a las urnas el domingo 29 de noviembre para elegir una nueva composición del Congreso y, posteriormente, determinar la formación del próximo Gobierno.

El fracaso de los decretos sobre vivienda precipita la crisis

El detonante inmediato de la decisión ha sido el rechazo parlamentario a los dos reales decretos-ley sobre vivienda. La derrota supone la caída de dos iniciativas consideradas prioritarias por el Ejecutivo y pone de manifiesto las dificultades del Gobierno para construir mayorías estables en una Cámara fragmentada.

La vivienda se había convertido en uno de los principales ejes de la agenda del Ejecutivo. En las semanas previas, Sánchez había defendido la necesidad de aumentar la oferta de vivienda asequible y había reclamado a los grupos parlamentarios "altura de miras, sentido de Estado y responsabilidad" para sacar adelante nuevas medidas.

La posición de Junts ha resultado especialmente relevante. Su voto contrario, unido al de PP y Vox, ha impedido al Gobierno sacar adelante los textos.

A ello se suma la situación de los Presupuestos Generales del Estado, cuya negociación permanece bloqueada y que se convierte en otro de los elementos que han contribuido a elevar la incertidumbre sobre la continuidad de la legislatura.

Sánchez reivindica su gestión ante el inicio de la carrera electoral

En su discurso, el presidente ha aprovechado la convocatoria para reivindicar el balance de su Gobierno y responder a quienes cuestionan su capacidad para alcanzar acuerdos.

Uno de los mensajes centrales de Sánchez ha sido una defensa del diálogo y de los pactos alcanzados durante la legislatura. El presidente ha advertido de que "muchos confunden pactar con traicionar", en una referencia a las críticas recibidas por los acuerdos alcanzados con diferentes fuerzas políticas para sacar adelante su agenda.

Sánchez también ha presentado la gestión del Ejecutivo como un ejercicio especialmente complejo por el contexto político. En su intervención ha señalado que su Gobierno ha tenido que "lidiar con la peor oposición de nuestra historia", reivindicando al mismo tiempo que, pese a las dificultades, ha mantenido su programa de políticas sociales y económicas.

Entre los resultados que ha destacado figura la financiación autonómica. Según el presidente, durante estos años se han transferido a los gobiernos autonómicos más recursos que nunca, una afirmación con la que pretende poner el foco en el respaldo financiero a las comunidades autónomas.

El presidente también ha situado la evolución de la economía entre los argumentos centrales de su balance. Sánchez ha defendido que España se ha convertido en una de las economías que más crece, y ha presentado los resultados económicos como uno de los principales activos de su gestión.

Así ha sido el discurso íntegro de Sánchez para convocar elecciones generales

Becas, permisos y energías renovables, en el balance de Sánchez

El discurso presidencial también ha tenido un marcado componente social.

Sánchez ha reivindicado la ampliación de las becas y las políticas de apoyo a las familias, así como los avances en los permisos relacionados con la maternidad y la paternidad.

Entre los logros que ha destacado se encuentra también la transición energética. El presidente ha subrayado que más de la mitad de la energía de España procede ya de fuentes renovables, situando este dato como uno de los ejemplos de la transformación económica y energética experimentada durante su mandato.

En conjunto, el presidente ha defendido que el Ejecutivo ha trabajado para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y ha reivindicado el esfuerzo realizado durante estos años.

"Nos esforzamos por construir un mundo mejor para nuestros compatriotas", ha señalado Sánchez durante su intervención.

El presidente ha cerrado este apartado de su discurso reivindicando la posición internacional y económica de España. "España es un referente", ha defendido, antes de asegurar que el país presenta "los mejores resultados económicos", una valoración que el Ejecutivo vincula a los datos de crecimiento y empleo.

Una campaña marcada por la vivienda y la gobernabilidad

La vivienda se perfila ahora como uno de los grandes asuntos de la campaña electoral.

El Gobierno tendrá que defender ante los ciudadanos su gestión y explicar las dificultades encontradas para desarrollar su agenda legislativa, mientras que la oposición previsiblemente situará el bloqueo parlamentario y la falta de estabilidad como uno de los ejes de su estrategia electoral.

El PSOE afrontará las elecciones con el objetivo de explicar su balance de Gobierno y defender la necesidad de obtener una mayoría que permita desarrollar su programa con mayor estabilidad.

El Partido Popular centrará previsiblemente su discurso en la situación parlamentaria del Ejecutivo y en la necesidad de un cambio de Gobierno, mientras que Vox tratará de reforzar su posición en el espacio de la derecha.

Los partidos nacionalistas e independentistas volverán a desempeñar un papel relevante en la nueva aritmética parlamentaria que salga de las urnas.

¿Qué ocurrirá con las medidas sobre vivienda?

La convocatoria electoral no implica necesariamente que las medidas sobre vivienda desaparezcan inmediatamente de la agenda institucional.

El Gobierno ya había defendido su intención de mantenerlas pese al rechazo parlamentario. Antes de la convocatoria, La Moncloa había estudiado fórmulas para volver a aprobar las medidas y buscar su convalidación en la Diputación Permanente del Congreso una vez disueltas las Cortes.

La Diputación Permanente mantiene determinadas funciones durante el periodo comprendido entre la disolución de las Cámaras y la constitución de las nuevas Cortes. Por ello, el Ejecutivo podría intentar mantener parte de su agenda hasta la celebración de las elecciones, dentro de los límites constitucionales y legales.

No obstante, desde este lunes el escenario político queda condicionado por el calendario electoral.

Comienza la carrera hacia el 29 de noviembre

La decisión de Sánchez abre una carrera contrarreloj hacia las urnas. Los partidos deberán reorganizar sus estrategias, preparar las listas y movilizar a sus electorados en un contexto marcado por la fragmentación parlamentaria.

La gran cuestión que queda abierta es si las elecciones permitirán configurar una mayoría parlamentaria capaz de garantizar la estabilidad del próximo Gobierno o si el nuevo Congreso volverá a quedar condicionado por la necesidad de alcanzar acuerdos entre varias fuerzas políticas.

Para Sánchez, la campaña será también una oportunidad para trasladar a los ciudadanos su balance de gestión: crecimiento económico, políticas sociales, becas, permisos familiares, financiación autonómica y transición energética serán algunos de los argumentos que el presidente ha colocado ya sobre la mesa.

La oposición, en cambio, tendrá como uno de sus principales argumentos el bloqueo parlamentario que ha terminado precipitando la convocatoria.

La campaña queda así planteada alrededor de dos relatos contrapuestos: la defensa del balance de gestión del Gobierno frente a la necesidad de un cambio político y de una nueva mayoría parlamentaria.

El rechazo de los decretos sobre vivienda ha marcado el punto de inflexión definitivo. Ahora serán los ciudadanos quienes, el 29 de noviembre, decidan la composición de las nuevas Cortes y el escenario político que deberá afrontar España después de esta legislatura.

No hay comentarios

Ver los Comentarios