Cultura

Morente se retrata en su legado

  • La Bienal de Flamenco incluye en su programación paralela una exposición fotográfica en torno a la figura del cantaor, que fue inmortalizado por Manuel Montaño entre 1990 y 2010

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Los cauces actuales del flamenco le deben tanto a Enrique Morente, que la Bienal de este año respirará su legado y rendirá tributos a este revolucionario del género. La programación de actividades paralelas de la cita incluirá una exposición de imágenes para recordar al cantaor granadino, titulada Donde mana la fuente, en referencia a un poema de San Juan de la Cruz que adaptó en su tema Aunque es de noche, del álbum Cruz y Luna (1983).

La muestra, que podrá contemplarse entre el 10 de septiembre y el 3 de octubre en la sede del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (Cicus), recopila 25 imágenes y retratos inéditos de Morente realizados por el fotógrafo y periodista Manuel Montaño entre 1990 y 2010, año del fallecimiento del artista. "Es una pequeña selección del ingente trabajo fotográfico que he ido realizando sobre la figura de Enrique Morente durante más de 20 años", explica Montaño.

Donde mana la fuente, que estará en Sevilla gracias a la colaboración de la Fundación SGAE con la Bienal, refleja, según Montaño, "el lado más cercano y humano del artista. Estas fotografías sólo se han podido hacer desde la complicidad y la amistad". Para el autor, el título también representa "una alegoría sobre la incesante capacidad creadora de Morente y de su don para encontrar donde los demás no veían nada".

Inédita en Andalucía, la exposición llegará a la Bienal dos semanas después de pasar por el festival de Pamplona Flamencos on fire y reparará en la vida y obra de este innovador de lo jondo. La primera vez que se expusó fue el pasado febrero en Madrid, en la Sala Berlanga, como parte de Morente más Morente, completísmo memorial con conciertos de flamenco, pop y rock, exposiciones, recitales de poesía y otros actos culturales con la figura del cantaor como eje.

Entre las imágenes que recoge la exposición, Morente aparece inmortalizado en el Festival Suma Flamenca de 2009, que sirvió para homenajear a Miguel Candela, junto a Carmen Linares, Antonio Carmona, Miguel Poveda y Juan Habichuela nieto; o en el barrio de Lavapiés hace tres décadas, apoyado, con su inseparable abrigo de piel, sobre un grafiti de Juan Carlos Argüello. En otra serie de retratos se contempla a un Morente radiante en el Albaicín; en su hogar, junto a la muralla árabe, con una panorámica de la Alhambra; con un zapato en su mano, usado como si fuera un teléfono; o en una sesión fotográfica en los baños árabes de los Bañuelos (Granada) en 2008, recordada con cariño por el fotógrafo: "Las expresiones del maestro me llevaron a montarlo en una secuencia continua de imágenes. El documento no tiene desperdicio, durante la sesión Morente entonó a capela una toná, Soy un pozo de fatigas, que dedicó a un libro de arte que en ningún momento soltó de sus manos".

En estas dos décadas de viaje están algunos instantes inolvidables en su trayectoria artística: la fase de grabación de El pequeño reloj, disco editado en 2003, en el que entrelazó su cante con los archivos sonoros de las guitarras de Sabicas, Manolo de Huelva y Ramón Montoya, todos ellos ya desaparecidos, y con una base rítmica ideada por Carlos Jean; el proceso de edición de Pablo de Málaga (2008), una de las propuestas más personales del cantaor; el concierto celebrado en Buitrago de Lozoya (Madrid) en julio de 2010, que supuso un homenaje al barbero de Picasso, gran amigo del pintor; o el directo del álbum Omega en La Riviera de Madrid en 2008, que significó el reencuentro entre Morente y Lagartija Nick 12 años después de haberlo grabado en el estudio; aquel álbum supuso una inflexión en la carrera del autor y en un referente para la música popular: Morente mezcló flamenco y rock en un alarde de su concepción vanguardista del compás.

El hilo temático de la exposición se complementa con un retrato de la bailaora Aurora Carbonell, viuda de Morente, en su estudio de pintura y con otro de sus tres hijos -las cantaoras Estrella y Soleá y el guitarrista y cantaor José Enrique- durante la actuación junto al grupo Los Evangelistas -rinden tributo a Morente- hace un año en el Circo Price en Madrid.

Pero la huella del genio granadino -para Montaño, "poeta de poetas"-, más allá de la evocación fotográfica, influye también en el contenido de la programación oficial de la Bienal, que arrancará con un espectáculo en torno a su figura. La cita, fijada para el 12 de septiembre en el Teatro de la Maestranza, llevará por título Enrique Morente. Granada, Sevilla, Nueva York y contará con el atractivo de ver la actuación de los tres hijos del cantaor. Al homenaje, dirigido por Pedro G. Romero, José Luis Ortiz Nuevo y José Manuel Gamboa, se ha sumado un importante elenco de artistas: Carmen Linares, Pepe Habichuela, El Pele, Arcángel, Alfredo Lagos, Juan José Amador, Dani de Morón, Javier Latorre, Belén Maya, Israel Galván y Proyecto Lorca.

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