Cultura

El Ballet Nacional de España y la OCAL complacen al público de Almería con un programa de lujo

  • Noche de grandes emociones en la primera de las cuatro veladas que el Festival de Flamenco y Danza celebrará en la plaza de toros

Cuando la propuesta artística es tan exquisita, tan cuidada y trabajada y tan abrumadora como ya se presumía con el programa en la mano, de poco importan los contratiempos. El Ballet Nacional de España y la Orquesta Ciudad de Almería hicieron gala ayer de una profesionalidad y maestría ejemplar en la representación de las cuatro piezas seleccionadas con mimo para cerrar por todo lo alto el bloque dedicado a esta disciplina, dentro del Festival de Flamenco y Danza organizado por el Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería.

Una noche que quedará para el recuerdo de los presentes, tanto por lo exquisito de la representación y ejecución musical, como por el respeto entre público, bailarines y músicos. Todo empezó siguiendo el guión previsto. El excelente grupo humano que ha conseguido el director de Ballet Nacional, Antonio Najarro, en sus ocho años al frente de la compañía, demostró su supremo estado de forma en la elegancia derivada de las sevillanas boleras que diseñó Antonio Soler Ruiz, a ‘Eritaña’, la pieza musical de Isaac Albéniz ejecutada a la perfección por la OCAL, dirigida para la especial ocasión por Manuel Coves.

A continuación, también breve, con el efectismo que su inmediatez posee, la temperatura se elevó de manera considerable con el ‘Zapateado de Sarasate’, con un soberbio Francisco Velasco como solista y el piano de Juan Antonio Mata y el violín de Albert Skurakov. La segunda parte, despojada del acompañamiento musical, fue un tremendo ejercicio de velocidad, técnica y fuerza, que supo ser compensada con una de las ovaciones más sonoras de la noche.

Para terminar la primera parte del programa, todavía habría más emociones fuertes con ‘Eterna Iberia’, la pieza coreografiada por Antonio Najarro con música de Manuel Moreno-Buendía. Estrenada de forma absoluta hace apenas dos meses, se presentó como un compendio bien completo de la forma de entender la danza por parte de su director. Una concepción moderna de parámetros muy arraigados en el folclore español, como la burlesca, la fiesta o la farruca.

Con el descanso, llegó el contratiempo que nadie esperaba. Y es que, en el transcurso del receso, el director musical de la OCAL en la velada de ayer, Manuel Coves, sufrió un desvanecimiento que le impidió volver a escena, lo que provocó que la segunda parte de la velada, la representación de ‘El Sombrero de Tres Picos’, con partitura de Manuel de Falla, se hiciera con música grabada y no con la OCAL, dadas las imprevistas circunstancias.

Es aquí cuando la noche, lejos de decaer, se convirtió en una bella muestra de comprensión y empatía. El Ballet Nacional realizó una brillante interpretación de la pieza coreografiada por Antonio Ruiz Soler y el público asumió con responsabilidad dando más calor si cabe a la puesta en escena. Para completar la emocionante resolución de la noche, el espectáculo concluyó con la Orquesta Ciudad de Almería interpretando, a modo de bis final y dirigida por el concertino José Ángel Vélez, la danza final de la obra de Falla, con todo el Ballet Nacional en escena y con el público reconociendo su trabajo.

El Festival de Flamenco y Danza de Almería continuará la próxima semana con la última cita con Plazeando en la calle General Luque, esquina con la Iglesia de San Juan, el lunes, 22 de julio, con Azahara Herrera, a partir de las 21 horas. Los grandes espectáculos volverán a la plaza de toros el miércoles, día 24, con Chick Corea and The Spanish Heart Band y el viernes, 25 de julio, con ‘Carmen’ de Salvador Távora, como gran cierre final.

Las entradas para los conciertos y espectáculos en la plaza de toros y la Alcazaba se encuentran disponibles tanto en la taquilla municipal que está situada en el Teatro Apolo, como en la página web www.almeriaculturaentradas.es.

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