Cultura

Brillante apertura de la temporada con la 'Noche de Solistas' de la OCAL

  • Cuatro jóvenes promesas de la música acompañaron en el Maestro Padilla a la Orquesta Ciudad de Almería dirigida por Michael Thomas

Alejandro Aparicio y Ángel Jesús López actuando como solistas a la guitarra. Alejandro Aparicio y Ángel Jesús López actuando como solistas a la guitarra.

Alejandro Aparicio y Ángel Jesús López actuando como solistas a la guitarra. / diario de Almería

Dentro de la programación del 'Otoño Cultural' del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería, tuvo lugar el domingo el estreno de la temporada de conciertos de la OCAL con su 'Noche de Solistas', en la que compartieron escenario con tres jóvenes almerienses, los guitarristas Alejandro Aparicio y Ángel Jesús López, el pianista Miguel Ángel Acebo y la violinista murciana Laura Rodríguez Moreno.

El programa musical comenzó con el concierto para guitarra del compositor del siglo XX, Mario Castelnuovo-Tedesco, en el que los dos solistas Alejandro Aparicio y Ángel Jesús López, tocaron juntos demostrando una destreza sublime y casi una mimetización con sus guitarras. La belleza musical de este concierto es tal que cabe destacar que sirvió de inspiración a otros célebres autores italianos como Ennio Morricone, quien se basó en sus melodías en la banda sonora de Cinema Paradiso.

La noche continuó con el turno de Laura Rodríguez Moreno, que interpretó el concierto nº1 para violín de Max Brunch, compositor romántico y gran director de orquesta. Se trata de una joya musical con la que la violinista deslumbró al público. De pie junto al director Michael Thomas, se podía apreciar como en los momentos en los que su violín descansaba para recuperar después el protagonismo, Laura no perdía ni un ápice de concentración y seguía inmersa en la musicalidad de la pieza. El público respondió con tal entusiasmo a su interpretación que tuvo que salir dos veces a despedirse ante los aplausos.

Tras el descanso llegaba el turno de Miguel Ángel Acebo que, tras acomodarse en el asiento con precisión, le bastaron unas sencillas primeras notas de piano para captar la atención del auditorio. Deleitó a los asistentes con uno de los conciertos de piano más célebres de la historia, el concierto nº2 de Sergei Rachmaninov. La exigencia tanto a nivel técnico como interpretativo de esta obra, por su gran carga emocional, se pudo ver reflejada en el gesto de este pianista. El cariño que el público le transmitió tras su interpretación provocó que Miguel Ángel quisiera responder regalando 'una propina'. Esta vez sin compañía de los músicos de la OCAL, enfrentándose él solo al piano, interpretó con majestuosidad el Preludio nº4 de Chopin.

Resultó ser una noche en la que el incipiente talento de estos cuatro jóvenes promesas de la música se pudo ensalzar y verse arropado por la contrastada maestría de la Orquesta Ciudad de Almería para el deleite de un público que quedó enamorado con cada pieza.

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