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El escenario del crimen

  • La cuarta entrega de 'The Bootleg Series' ilustra la trepidante evolución de Miles Davis con conciertos registrados en el Newport Jazz Festival entre 1955 y 1975.

The Bootleg series Vol IV de Miles Davis at Newport. 1955-1975. Columbia Legacy-Sony Music, 2015

Aunque su inicial vocación fue la de pianista, el nombre de George Wein (1925) figura en la memoria del jazz marcado -probablemente junto a Norman Granz- con la vitola de empresario más exitoso de su crónica. Después de la creación de Storyville en Boston en 1950 en formato de club y de sello de grabación, el productor y promotor fijó sus ojos en Newport, Rhode Island, como espacio idóneo para poner en marcha un festival que aglutinara cada año a la flor y nata del panorama jazzístico. En julio de 1954 y con el apoyo financiero del matrimonio formado por Louis y Elaine Lorillard, el Newport Jazz Festival dio su primer paso de la mano de un cartel de dos días en el que coincidieron Oscar Peterson, Gerry Mulligan, Billie Holiday, Dizzy Gillespie, Lennie Tristano, Lee Konitz o Ella Fitzgerald entre otros. En su segunda edición, el festival cambió el espacio cubierto del casino por el abierto Freebody Park, un lugar idóneo para la conjunción de música y marco natural, tal y como reflejó en su momento la deliciosa e imprescindible película Jazz on a Summer's Day (1958), dirigida por Bert Stern y centrada en su desarrollo en la edición de 1958, con nombres del peso de Louis Armstrong, Thelonious Monk, Jimmy Giuffre, Anita O'Day, Mahalia Jackson, Jim Hall o Sonny Stitt conquistando su escenario.

El 17 de julio de 1955, un Miles Davis (1926-1991) con veintinueve años recién cumplidos participó en una distendida pero productiva All-Star Jam Session conformada junto a los saxofonistas Zoot Sims y Gerry Mulligan, el pianista Thelonious Monk, el contrabajista Percy Heath y el baterista Connie Kay. Desde aquel primer contacto, su trompeta se convertiría en una presencia regular en un escaparate que sería testigo de una prodigiosa evolución que saltaría del jazz modal a la rebelión eléctrica ante el asombro y aflicción de talibanes y ortodoxos para quienes aquella "traición" supuso poco menos que un crimen. Dicho progreso queda certeramente documentado ahora en la cuarta entrega de The Bootleg Series titulada Miles Davis At Newport. 1955-1975 (Columbia Legacy - Sony Music; 2015) y que sucede a las tres ya publicadas con anterioridad: Live in Europe 1967 (2011), Live in Europe 1969 (2013) y Miles At the Fillmore (2014). En sus cuatro CD, la tornadiza música de Miles se expande de la mano de tomas ya publicadas anteriormente en distintas referencias de su discografía oficial pero, principalmente, de casi cuatro horas de material inédito. Lo hace en los diferentes espacios que el Newport Jazz Festival fue consolidando a lo largo de su historia tanto en los Estados Unidos (Nueva York) como en Europa (Berlín en Alemania y Dietikon en Suiza) mediante su versión itinerante. En todos ellos, Miles Davis dejó rotunda constancia de un visionario prisma que modificó la crónica del jazz de una vez para siempre.

El primer CD congrega aquella jam inaugural de 1955 al lado de un directo de 1958 registrado a la cabeza de su colosal sexteto junto a Cannonball Adderley, John Coltrane, Bill Evans, Paul Chambers y Jimmy Cobb, poco menos de un año antes de grabar el legendario Kind of Blue (1959). Adaptaciones de Charlie Parker (Ah-Leu-Cha), Monk (Straight, No Chaser) o el tándem John Lewis & Dizzy Gillespie (Two Bass Hit) dan cuerpo y sentido a un set que, al igual que todos los de la etapa acústica, se cierra con el socorrido The Theme. El segundo CD lo copan las dos apariciones (1966 y 1967) suscritas por su segundo quinteto (ahí es nada: Wayne Shorter, Herbie Hancock, Ron Carter y Tony Williams), dilatando sus marcos armónicos y procesos solistas sobre lecturas de So What, All Blues o Footprints de Shorter y a punto de abordar una sublevación eléctrica que queda afrontada en el tercer CD: tres directos donde el inicial cuarteto con Chick Corea, Dave Holland y Jack DeJohnette (1969) -con un In A Silent Way (1969) a punto de entrar en las tiendas- se ensancha a septeto en 1973 (Dave Liebman, Peter Cosey, Reggie Lucas, Michael Henderson, Al Foster y James Mtume Forman) con el único cambio de Sam Morrison por Liebman en la sesión de 1975. El cuarto y último CD nos devuelve a 1971 con un repertorio que bebe de álbumes seminales como el mismo In A Silent Way o Bitches Brew (1970) y en el que Gary Bartz, Keith Jarrett, Michael Henderson, Mdugu Leon Chandler, Don Alias y James Mtume Forman figuran junto a la trompeta electrificada del líder. El guión termina siendo en realidad una excusa para dar rienda suelta a la detonación creativa del trompetista y de sus músicos, en un efervescente y percusivo cónclave de jazz, rock y funk cuyas conclusiones aún siguen fascinando.

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