Cultura

El genuino folclore japonés conquista al público con 'Ha-Ya-To' en el Padilla

  • Se pudieron escuchar tambores taiko, flautas shinobue y la guitarra shamisen

El sonido de los tambores resultó espectacular en 'Ha-Ya-To'. El sonido de los tambores resultó espectacular en 'Ha-Ya-To'.

El sonido de los tambores resultó espectacular en 'Ha-Ya-To'. / diario de Almería

Ha-Ya-To, el espectáculo de percusión japonesa trasladó a todo un Auditorio Municipal Maestro Padilla a la más genuina sonoridad y estética japonesa con sus tambores taiko, flautas shinobue, guitarra shamisen, el vestuario, la escenografía y la iluminación.

Con un leve pero latente hilo argumental (se comienza en Primavera con la belleza de los cerezos en flor, para transportar al publico al verano, con su festival tradicional japonés, con la fuerza y la belleza de las mujeres japonesas representando el Otoño, hermoso y melancólico a la vez, para finalizar con el poder y la fuerza combatiendo la dura vida en el frío Invierno) el elenco formado por los hermanos Kanazashi (Keita, Ryota y Yuta) comanda un derroche de técnica y velocidad con los tambores, excelentemente arropados por Koji Hada, Takayuki Hashiguchi, Makoto Sekine y Syunichiro Kamiya. En la primera parte del espectáculo se combinan las actuaciones grupales, animosas, con algún pasaje cómico mediante con pequeños platillos metálicos.

Tras el descanso, Ha-Ya-To desplegó lo más profundo de la tradición musical japonesa, con brillo especial de dos artistas invitados. Por un lado, el campeón mundial de shashimen, la guitarra japonesa de tres cuerdas, Masato Shibata, cuya interpretación, de lo rítmico a lo virtuoso, como cualquier 'guitar-hero' de rocanrol abrumó a un público entregado, que respondió con una ovación tan sonora como la que recibió Chieko Kojima, la primera mujer maestra de percusión wadaiko en Japón. Un número que tuvo mucho de reivindicación feminista, más allá de las yukatas y sombrillas lucidas durante la velada.

Antes de la gran fiesta final, mención destacada para la actuación coral de los siete artistas, sentados en el suelo con un chijin, propio de las fiestas de Okinawa. Distintas sonoridades para un mismo tambor, debido a las distintas tensiones de la cuerda que sujeta la caja y que brilló en su concepción coral y coordinada.

El proyecto nace de la unión de los tres hermanos Kanazashi, intérpretes del wadaiko, parte esencial de la cultura tradicional japonesa que va más allá de ser una mera percusión porque tiene conceptos trascendentales asociados, que forman en 2001 un nuevo concepto del tambor japonés, combinando percusión y danza, siendo mundialmente famosos por su ejecución. Ha Ya To ha sido elegido para formar parte del programa de actos conmemorativos del 150 aniversario de las relaciones diplomáticas entre España y Japón.

Una cita enmarcada dentro de la amplia programación del 'Otoño Cultural' organizado por el Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería y que conquistó al público asistente. Realmente fue impresionante poder disfrutar de un espectáculo caracterizado por su espectacularidad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios