Cultura

Ricardo Arqueros deja la dirección de las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro

  • Presentó una carta con las causas que le motivan a abandonar las Jornadas en el Registro del Ayuntamiento de Almería

Ricardo Arqueros durante la apertura de una exposición sobre meninas en el Museo de Almería Ricardo Arqueros durante la apertura de una exposición sobre meninas en el Museo de Almería

Ricardo Arqueros durante la apertura de una exposición sobre meninas en el Museo de Almería / Diario de Almería (Almería)

Ricardo Arqueros dimitió ayer como director de las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro. Han sido dos ediciones las que ha estado Arqueros al frente de una de las actividades con más arraigo en Almería y provincia. Ayer precisamente presentó su carta de dimisión en el Registro del Ayuntamiento donde da las razones para abandonar su cargo.

“Pensando en lo mejor para las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro de Almería, razón que ha guiado hasta la fecha todas y cada una de mis decisiones como su director, llegando a exponerme incluso de forma personal cuando ha sido necesario, no tengo otro remedio que comunicar al Ayuntamiento de Almería, Ayuntamiento de Roquetas de Mar, Diputación Provincial de Almería, Asociación Cultural Jornadas de Teatro del Siglo de Oro y Universidad de Almería, los actuales organizadores del festival, mi decisión de renunciar a la dirección de las mismas”, comienza la carta.

“A día de hoy, las extraordinarias circunstancias en las que se desarrolló la 35ª edición no han podido someterse a ningún tipo de debate o reunión tras su finalización. No ha habido ninguna manifestación al respecto por parte de los organizadores y mis numerosos intentos de comunicación no han recibido respuesta. Como resultado, no hemos podido hacer balance ni he podido presentar mi memoria explicativa de esta edición en los términos que considero necesarios”, subraya Arqueros

En la carta, el hasta ayer director de las Jornadas sostiene que “las conclusiones obtenidas tras la experiencia de la 34ª edición tampoco pudieron plantearse ni someterse a ningún tipo de debate o reunión antes de comenzar la preparación de la 35ª edición ni a su finalización. Incluyendo cuestiones tan principales como adoptar medidas para paliar la falta de estructura interna del festival, la necesidad de más personal específico para su gestión o la importancia de avanzar hacia la constitución de una Fundación u otra forma jurídica, entre otros”.

Con respecto al momento actual, Arqueros subraya que “dos ediciones después de mi llegada al cargo me encuentro en la misma situación que se me presentó en 2016: lleno de ilusión pero sin contar con los plazos necesarios para desarrollar un proyecto que haga avanzar al festival con el tiempo, la preparación y la dedicación que considero esenciales en un evento de su relevancia”.

“Lo primero que hice como director en enero de 2017 fue asumir la situación en la que se encontraba el festival después del anterior proyecto. Tras un primer estudio de su historia reciente, sus orígenes y los diferentes proyectos de las tres direcciones anteriores vi clara cuál debía ser su nueva trayectoria, pero no daba tiempo a aplicarla. Me centré en asentar la base del festival en lo que considero sus pilares fundamentales de acuerdo con su objetivo fundacional: el Ciclo Didáctico, el Espectacular y el Académico en ese orden concreto”, cuenta en su carta, Arqueros.

“Para enseñar y descubrir las virtudes y beneficios del teatro clásico a nuestros jóvenes, era y es imprescindible ofrecerles una selección de espectáculos que a través del disfrute favorezca un diálogo entre la escena y lo académico. Y así lo hicimos, con gran respuesta del público en ambas ediciones, sumando sedes y aumentando la asistencia al festival de todos los sectores de público”, subraya.

“A día de hoy, tras dos años, el Ciclo Académico ha crecido hacia ese diálogo con la práctica escénica que considero esencial para la profesión y para la comprensión de esta por parte del público; el Ciclo Espectacular ha ofrecido espectáculos de gran calidad, variados en sus formatos, en sus claves interpretativas, para públicos diferentes y ofreciendo siempre una nueva razón para ir al teatro; a día de hoy, un año más, es demasiado tarde para aplicar las líneas didácticas en las que creo que deberían avanzar nuestras Jornadas. Y es por eso que, unido a todo lo anterior, no estoy dispuesto a seguir con el proyecto”, sostiene

Arqueros sostiene que se siente satisfecho del trabajo realizado. “Ha sido un auténtico orgullo regresar a mi tierra para poner mi visión y mi esfuerzo al servicio de un festival tan importante para la Historia del teatro en España y para la provincia de Almería. Agradezco enormemente la confianza depositada en mí por parte de los organizadores, y el apoyo de los patrocinadores, especialmente el de la Fundación Unicaja. Sin ellos no existiría el festival”.

“Quiero terminar con mis mejores deseos para la nueva dirección artística de las Jornadas, deseándole que consiga realizar la mejor labor posible para la ciudadanía: la auténtica receptora de este valioso evento, único por su singularidad en nuestra comunidad autónoma, capaz de conectar nuestro presente y pasado a través de la alquimia de la escena y, lamentablemente, sujeto a la inclemencia de los vientos cambiantes a que nos tiene acostumbrados nuestra tierra de Almería”, concluye Ricardo Arqueros.

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