Cultura

La versión más tecnológica de ‘El Lago de los cisnes’ se vivirá en 3D el 6 de diciembre en el Auditorio

  • A partir de la música de Tchaikovsky, Larumbe Danza ofrece una espectacular revisión de danza contemporánea hipermedia

El espectáculo es sorprendente para el público.

El espectáculo es sorprendente para el público. / Pedro Arnay

La misma historia se puede contar de muchas maneras. Inspirada por el célebre ballet del siglo XIX que sigue cautivando al público de generación en generación, la Compañía Larumbe Danza crea su particular versión de El Lago de los Cisnes 3D, una fábula contemporánea que absorbe del pasado, con música original de Tchaikovsky, pero con miras hacia el futuro. La cita será el festivo lunes del 6 de diciembre, a las 18 horas, ya que es para todos los públicos, en el marco de la programación de temporada del Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería.

Esta nueva versión de El Lago de los Cisnes cuenta con danza contemporánea e imágenes en 3D, contada desde la perspectiva de unos jóvenes inmersos en la revolución social y económica del siglo XXI, perpetrada por la incursión de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana.

Las entradas están a la venta tanto en la taquilla municipal situada en el Teatro Apolo y en la web del Área, www.almeriaculturaentradas.es, como también lo estarán en la tarde del lunes en la taquilla del propio Auditorio Municipal. Tienen un precio de 16 euros para el nivel A y de 14 euros para el nivel B.

Pese a ser asiduos usuarios de las nuevas tecnologías como herramienta para la apertura de infinitos campos de investigación, Larumbe Danza propone en esta versión de ‘El Lago de los Cisnes’ una reflexión sobre los riesgos que conlleva su enorme alcance, sobre todo para el desarrollo, la salud y la seguridad de la infancia y la juventud de hoy en día.

“Nuestro “Lago” transporta a Odette/Sigfrido y sus respectivos séquitos, a la tercera dimensión y la realidad virtual, en un constante debate entre la personalidad de Sigfrido, absorbido por el ritmo frenético de la vida cotidiana en una gran metrópoli y condicionado por la inmediatez de las redes sociales y las aplicaciones; en contraposición con Odette, quien mantiene aún vivo el goce de otros ritmos, de otras prioridades, más propias de otros tiempos, y quien reivindica su instinto animal y su relación espontánea con el entorno”, explican desde la compañía.

Sigfrido es un adolescente extrovertido y sin complejos que ostenta una gran popularidad en su entorno y en las redes sociales. Odette, el “Cisne Blanco” es en cambio una chica reservada, con un mundo interior muy rico y lleno de fantasía, arte y cultura, que sufre acoso por parte de sus coetáneos por su extraño y anacrónico aspecto y forma de ser, cuyo refugio es un lago habitado por cisnes. El amor que nace inesperadamente entre ambos sorprende y desconcierta a Sigfrido ya que eso podría suponer el desprestigio de su imagen social. Obnubilado por la persecución del éxito, Sigfrido se sirve de su habilidad en el manejo de la tecnología para crear a Odile, el “Cisne Negro”, un holograma de la “chica ideal”, la copia exacta de Odette, pero con la imagen adecuada, la que todo el mundo aceptaría. “En la tolerancia y la simbiosis entre ambas maneras de interpretar el presente, se resuelve nuestra versión del Lago de los Cisnes”, concluyen desde Larumbe Danza.

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