Análisis

Ángel Agis Marín

Adiós a nuestro querido armando

Armando Forcén Falcón, allí donde era preciso, acudía presto, dispuesto a ayudar

El domingo día 13, festividad de San Antonio de Padua, el alma de nuestro querido Armando Forcén Falcón, volaba hacia la Eternidad y a la presencia de Dios Nuestro Señor. Digo hermano, porque además de tratarnos como familia, pertenecía a la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Era una muy buena persona y un caballero en todos los aspectos. Generoso, cristiano practicante y con una gran dedicación hacia los amigos y compañeros.

Allí donde era preciso, acudía presto, siempre estaba dispuesto a ayudar en el momento que se precisara. Si tenía conocimiento de alguien enfermo, ya estaba dispuesto a acudir para reconfortarte, y si no podía, te llamaba por teléfono para darte ánimo a diario. El título de Caballero, no se lo otorgo por todo lo anteriormente dicho, que también sería mérito más que suficiente para habérselo ganado. Era aún más Caballero, por poseer la condecoración de la Placa de Caballero de la Orden de San Hermenegildo, distinción que se logra por tiempo de oficialidad, pero teniendo una hoja de servicio inmaculada, como era su caso. Galardón que acompañaba de otras condecoraciones por sus méritos militares, ya que perteneció al Cuerpo de Oficinas Militares, con la graduación de comandante, siendo también Caballero Legionario Paracaidista.

En el campo de la Cultura, perteneció a la Asociación Cultural "Celia Viñas", lugar donde tuvo actuaciones muy diversas, amenas y brillantes, siendo muy querido y apreciado, como más adelante comentaré. Una gran persona, que pasó por este mundo haciendo todo el bien que pudo, por lo que será recordado siempre con todo cariño y afecto, lamentando su pérdida y ausencia en nuestra convivencia y tertulias. Era natural de Vigo, pero pasó la mayor parte de su vida entre Murcia y Almería, ejerciendo en la primera de estas, la profesión de A.T.S. De la seguridad social.

En el tanatorio, donde le dimos el último adiós a su cuerpo, asistimos a una misa por el eterno descanso de su alma. La capilla estaba al completo, con su viuda, hijos y demás familiares, junto con todos sus amigos que pudimos asistir. Además, con representación de la Hermandad de Veteranos, con su presidente, el coronel Soriano, y por parte de la Asociación Cultural "Celia Viñas", por su también presidenta. Doña Alicia Piedra, a la que acompañamos varios miembros de la Asociación. Al final de la misa la Expresidenta de la Asociación, Doña Mari luz Segovia, le dedicó unas sentidas palabras de despedida y le cantó con toda emoción: ¡Resucitó, resucitó! ¡Aleluya, aleluya!

Armando, donde estés, habrás comprobado cómo te recordamos, y tu paso por esta vida terrenal no ha sido en vano, dejas una huella imborrable en todos los que gozamos de tu presencia y amistad. Te echaremos de menos en las tertulias a las que acudías y en la que eras pieza clave, porque tu personalidad brillaba con luz propia, con tus acertadas y amenas intervenciones, siempre oportunas y valiosas. Has cumplido ampliamente con tu familia y con los muchos amigos y compañeros a los que nos dejas sin tu presencia corporal. Pero sí, el recuerdo para siempre en nuestros corazones.

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