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Análisis

francisco bautista toledo

Caos, sosiego, orden y movimiento

Gargallo es un prolífico artista cuya producción está inmersa en la fuerza del color

Es una superficie de cromatismo denso, con tonalidades desiguales, que convierte su recorrido en un viaje visual accidentado, con elevaciones de gamas agudas y depresiones, cuando aparecen las graves. Esta impresión primera aparece en la mirada cuando se contemplan las obras expuestas de Santiago Gargallo. Este pintor vitoriano, almeriense de adopción, es un prolífico artista cuya producción está inmersa en la fuerza del color, reproduciendo en sus piezas un encrespado mar grueso de radiaciones. En ese laberinto de colores sitúa los motivos que desarrolla su trabajo plástico. En un escenario de verdes, rojizos, algún azul, marrones y ocres, discurren ráfagas de luces doradas, símbolo de los instantes especiales que convierten la imagen en extractos del paraíso, lugar rescatado de los rincones rutinarios, del entorno cotidiano del artista. En sus óleos se reflejan los momentos apacibles que transcurren en su jardín, idealizado, estancias donde la luz deambula entre las frondosidades vegetales, rompiendo su unidad en sus resquicios, abriéndose en un abanico de tonalidades que sucumben ante el poder de sus brillos dorados.

En estas piezas introduce la figura de canes, protagonistas repetidos en su obra, fieles compañeros, ideal de libertad, juguetones, expresión de una vida sencilla acoplada al ritmo natural, tedioso, suave y tranquilo.

Santiago Gargallo construye un discurso estético de gran consistencia compositiva, rico y exuberante en color, siempre espeso, convirtiendo la escena en un campo cerrado, único, donde sólo está la intimidad del pintor y su leal compañero. Resuelve muy bien la imagen con trazos profundos, de gran rotundidad, que en su sencilla y esquemática combinación, describen las cualidades más características de sus canes, del recinto arbóreo, sumidas las formas en una paleta de extenso peso cromático. Acompaña el caos barroco de los cuadros expuestos, el conjunto escultórico, y grabados, propuestos por Sara Sanz. Muestra la artista una serie de construcciones cerámicas diseñadas según una estructura geométrica, rígida a veces, en un formato pequeño, donde imprime el orden racional, elegancia en las formas, y habilidad en el dominio de la materia, reflejando su inteligencia creativa en cada una de sus composiciones. Me gustan sobre todo las esculturas, las cuales muestran el instante de cambio, acto cinético hacia la ruptura, congelando el movimiento en una acción continua. Este gesto impreso incorpora un pulso interno a toda la instalación.

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