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Análisis

Joaquín asensio guillén

Momentos imposibles de borrar

En el día del padreuno no puede sino pararse a pensar lo que ha significado en primera persona la presencia de una figura paterna. Del mismo modo que se trata de hacerlo lo mejor posible como referente para su descendencia. Todo ello en un significativo compendio de sentimientos, vivencias y circonstancias que nos hacen a cada uno de nosotros ser un padre único; con, por supuesto, nuestros errores, nuestros logros y un sinfín de sentimientos que bailan en nuestros pensamientos."Cuando echo la vista atrás, me invade la melancolía rememorando momentos felices"

Con el transcurso de los años la figura paterna ha cambiado, sobre todo a raíz de la incorporación de la mujer al mundo laboral y la dificultad actual para la conciliación familiar.

Al pensar en mi padre me considero una de las personas más afortunadas que existen. A pesar de que eran otros tiempos, y de que él no demostrara su cariño a través de las emociones, siempre expresó su amor a través de actos, brindándome todo el tiempo y dedicación que requería. Se mostró firme cuando debía y comprensivo en la mayoría de ocasiones; estuvo allí para ayudarme a dar mis primeros pasos y también reprenderme cuando hizo falta. Fue mi apoyo, mi protector.

Ser padre es duro, debes mostrarte en todo momento como la referencia que tus hijos necesitan, tú siempre fuiste la mía; sin duda el mejor padre que pude tener.

Sin embargo, también son muchos los padres que en este día no reciben la atención o el reconocimiento por parte de sus hijos; bien porque ahora son más independientes que en el pasado o quizás porque los cónyuges están divorciados. Por eso quiero recordar especialmente a esos padres que han sufrido una separación matrimonial en sus vidas y se levantan los fines de semana para preparar el desayuno favorito de sus pequeños; mientras comparten algunas de sus travesuras. Aquellos que a pesar de tener una custodia compartida siguen protegiendo y apoyando a sus hijos cuando más lo necesitan, ya sea para levantarlos por un tropiezo al correr, como para los que se vuelven locos intentando hacer una coleta a su hija para ir al colegio. A los que consuelan en el primer desengaño de amor, con ternura y comprensión. A los que dicen "te quiero" reteniendo las lágrimas y forzando una sonrisa, cada vez que tienen que despedirse.

Por ello me gustaría aprovechar la conmemoración de este día tan especial para agasajar a mi hija, expresándole lo mucho que la quiero y necesito: Cielo, esperaba saber de ti en una fecha tan importante como la de hoy; sin embargo, la memoria es curiosa y los asuntos que quieres recordar, por unas circunstancias o por otras, son desterrados al olvido. Es diecinueve de marzo, el instante donde se celebra el amor hacia un padre; pero también del padre hacia los hijos, donde el cariño se manifiesta en su máxima expresión. Me había hecho a la idea de que pasarías a visitarme, había preparado una tarta y una botellita de cava, para que pasáramos juntos el día. No obstante, imagino que fuerzas mayores lo habrán impedido.

Hija mía, este momento me ha llevado a recordar cuando aún eras una niña, lucías un angelical rostro invadido por las pecas y utilizabas cualquier pretexto con el fin de darme un abrazo. Tu madre, que espero se encuentre bien, te recogía el pelo a ambos lados de la cabeza y te confeccionaba unas coletas bastante graciosas, que dibujaban una sonrisa en mi rostro cada vez que te veía. Echo de menos aquellos días en los que tu actitud era todo lo contrario a la que presentas en la actualidad, donde muestras apatía y desinterés por la mayoría de cosas. De niña manifestabas curiosidad por cuanto se movía a tu alrededor y cuestionabas todo con bastante inquietud.

Cuando echo la vista atrás, me invade la melancolía rememorando momentos felices en los que me preguntabas a quién quería más, si a tu madre o a ti; y yo siempre te respondía del mismo modo: "os quiero a las dos por igual, aunque el amor que os proceso, sea de diferente color".

Sabes que te adoro por encima de cualquier cosa, que me encanta que sonrías y me abraces cuando te acercas a visitarme; celebro que me expreses tus sentimientos, aunque solo sea para pedirme alguna cosa. Sabes que me gustaría regalarte el universo con las estrellas incluidas, aunque mis recursos económicos son limitados.

Cada día que pasa, noto como mi vida va menguando lentamente; mientras que la tuya, por el contrario, crece cada vez más rápido. Por ello quiero aprovechar esta atenta, para decirte que me harías muy feliz, si recordaras estos consejos, con el fin de que en un futuro puedas hacer uso de ellos si te hiciesen falta.

Ten presente que lo más importante para mí en estos momentos es estar a tu lado, prestándote toda la atención necesaria, aconsejándote en el transcurso de tu desarrollo como persona y mujer. Que me tengas en cuenta, que siempre estaré ahí para cuando necesites palabras de ánimo o de mi experiencia para ayudarte a resolver cuestiones, que constantemente se cruzarán en tu vida. Ahora que abres la puerta y emprendes el camino hacia la mayoría de edad, es importante que comprendas, que el éxito en la vida, se consigue con esfuerzo y valor. Ten presente que la felicidad no se encuentra evitando los problemas que te puedan surgir, sino que se halla en la habilidad de salir adelante pese a ellos; y para esto tu primera meta ha de ser prepararte lo mejor posible para afrontar de manera óptima los retos sociales y económicos que experimentarás a lo largo de tu vida.

No puedo terminar sin aludir al esfuerzo y a la dedicación; lucha por alcanzar todo aquello en lo que sueñas; para que de esta manera puedas encontrar la felicidad en lo que haces. Habrá momentos, donde descubrirás situaciones complicadas; pero nunca desistas, con constancia y sacrificio estoy convencido que acabarás consiguiendo cuanto te propongas.

No quiero extenderme más, solamente decirte que hay momentos en los que uno debe echar la vista atrás para recordar quién es; y una vez ha reflexionado volver a mirar al frente para encaminar su vida. Ruego me perdones corazón, por transformar mi declaración de amor hacia ti en estos consejos, pero no encuentro una forma mejor de demostrarte lo mucho que me importas. Recibe un beso muy fuerte de tu padre. No te preocupes por no asistir al encuentro de hoy y no olvides, que te quiero cada día un poco más...

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