Análisis

gonzalo alcoba Gutiérrrez

Pietro y paolo: la amistad en estado sólido

"En 'Pietro y Paolo', el escritor logra extraer de la amistad su alma, su estructura fundante"

La amistad es una realidad constantemente presente en la literatura; sin embargo, si me hubieran preguntado, antes de conocer esta breve y bella novela de Marcello Fois (Nuoro, Italia, 1960), qué merece la pena leer sobre aquélla, hubiera mencionado tres títulos, todos breves y entrañablemente sinceros.

El Laelius De amicitia de Marco Tulio Cicerón es seguro el primero; en sus últimos años, el prócer republicano quedó desbordado por su propia comprensión de la naturaleza humana, a la que desviste de atavíos superfluos, de ambiciones corruptas, quizá para tratar de frenar, en última instancia, el derrotero de una profunda crisis cultural. "[…E]l fundamento de la estabilidad y de la constancia que buscamos en la amistad -dice el sabio- es la fidelidad, porque nada que sea infiel puede ser estable". Pietro y Paolo es una tierna y directa demostración de esta razón, porque, a través de su elocuente juego con el tempo literario, mediante el que Fois narra épocas distintas de la relación entre personajes en una intensa cuenta atrás - así numera los capítulos-, este experimentado escritor logra extraer de la amistad su alma, su estructura fundante, su esqueleto. La amistad no se muestra aquí como una armadura imperturbable frente a las violencias que la vida despliega; más bien, puede decirse que se define como aquel piso firme que resta después de la devastación, impregnado, probablemente, de la sutil pestilencia de las decepciones y las dudas, renegrido por la ceniza que todo lo muerto ha desprendido, pero seguro para soportar el paso de las suelas desvencijadas.

Les prometía tres obras. El último encuentro, de Sándor Márai; y El reencuentro, de Fred Ulhman (observen la coincidencia radical de ambos títulos) ofrecen una conmovedora visión de la profunda discordancia que existe a menudo entre lo que es y lo que parece ser en la amistad. En Pietro y Paolo, todo aquello que reside en las fronteras del amor juvenil que narra, conspira arteramente contra él. La guerra entre pueblos, la lucha entre clases son el feroz revulsivo que conduce al autor a mostrar, como quien desentraña las ruinas de una cultura mítica, lo que queda en pie entre las personas después de haber vivido: la amistad, en su estado sólido.

*Juez

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