Análisis

fernando faces San Telmo Business School

Recesión global

Habría que remontarse a la Gran Depresión de 1930 para poder contemplar una caída de la producción global como la que predice para 2020 el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según el FMI la producción mundial caerá el -3%, subiendo en 2021 el 5,8%. Pero también advierte de la gran incertidumbre , probablemente el futuro será peor. Todo va a depender de que el mundo logre doblegar al coronavirus en el primer semestre de 2020, que no haya rebrote y que la recuperación se materialice en el segundo semestre de 2020. El escenario contemplado por el FMI, supone que las expectativas de los consumidores y empresarios no han quedado dañadas por el miedo y la incertidumbre y que el tejido productivo y el empleo no han sufrido daños irreparables . Ambos supuestos son improbables.

España e Italia son los países que salen peor parados y sufrirán en 2020 las mayores caídas del PIB de todos los países avanzados: Italia el -9,1% y España el -8. España es la que sufre un mayor ajuste: un -9,6% con respecto a las previsiones de enero y -10% con respecto al crecimiento del año anterior. El paro aumentará hasta el 20,8%, cinco millones de parados.

España no solamente es el país con mayor impacto sanitario tras EEUU, sino también el que mayor ajuste económico sufrirá. Habría que remontarse a la Guerra Civil (1936) para ver una caída superior del PIB (-23,5%).

El impacto en España de la reciente crisis financiera no es comparable: en 2009 el PIB se contrajo el -3,7% y en 2012 el -2,9%. La caída que predice el FMI para España en 2020 es casi igual a la sufrida durante los cinco años de crisis financiera (2009-2013), el 8,5%. Claro que en un escenario tan incierto hacer previsiones es como jugar a la lotería. Pero en esta ocasión las probabilidades se inclinan hacia que sea peor. España se recuperará en 2021 a un ritmo del 4,3%, con una tasa de desempleo del 17,5% y una inflación del -0,3%.Por debajo del potencial de crecimiento de 2019.

El futuro de la economía global va a depender de cuándo y cuán fuerte será la recuperación. El cuándo depende de la propagación del coronavirus y del acierto en la gestión de la crisis sanitaria. Un rebrote pandémico en invierno sería el peor de los escenarios. La fortaleza de la recuperación va a depender de la adecuación y contundencia de las políticas económicas y de la cooperación global .Las políticas adoptadas por los países desarrollados y por España están bien orientadas, aunque en España son insuficientes. Los bancos centrales son los que están actuando con mayor contundencia. Es Europa la que actúa con mayor tibieza, temerosa de la mutualización de las deudas del sur de Europa. Los países emergentes y en desarrollo necesitarán ayuda sanitaria y reestructuración y alivio de su deuda externa. Las fugas de capitales los están debilitando. Los países emergentes son ya el 42% del PIB mundial. Sin ellos, no podremos superar la crisis. Por egoísmo, si no es por solidaridad, los países avanzados deben de ayudar a los emergentes. O salimos todos o no salimos.

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