Análisis

chema fernández

El fútbol que nos espera

últimamente se está hablando mucho de los puntos que le harían falta al equipo para lograr el ascenso directo, sin tener que pasar por el purgatorio de los play-off, por no hablar de los que necesitaría para acabar al frente de la clasificación. No hace muchas semanas ya dije que no solo tendría que lograr un mínimo de 24 puntos para asegurarse el ascenso a Primera - si tenemos en cuenta la desventaja con la que arrancará el campeonato, de 5 puntos sobre el segundo clasificado- sino que podrían ser tal vez 21 si es capaz de arrebatarle los tres puntos al Zaragoza en La Romareda. Pero solo son conjeturas y especulaciones. El margen de error no es muy grande, ya que de poco le valdría si gana en Zaragoza pero se deja puntos en el camino. Veremos a ver al final cuántos harán falta para subir. Lo que no sabemos es el fútbol que nos espera. Sin público, sin jaleo en la grada, sin presión al contrario... No va a ser fácil. Sin lugar a dudas, un escenario completamente distinto y para el que los jugadores se tienen que preparar, no solo físicamente, sino mentalmente. No es lo mismo jugar con público que sin él. El jugador, sea local o visitante, sabe que la adrenalina corre a una gran velocidad por su cuerpo cuando escucha el rugir de la grada, bien a favor o en contra, ese ruido que parece que les hace despertar y digo bien, despertar, porque pienso que una de las claves en la vuelta a la competición será el saltar al campo muy enchufado, más de lo normal, algo que supongo empezarán a trabajar, el aspecto psicológico, el saber que en los momentos de debilidad no vas a tener esa ayuda "extra" de la grada, que siempre empuja. Saber que no se trata de un entrenamiento más. Se trata de un partido con tres puntos en juego y donde, a día de hoy, no sabemos cómo afectará a los jugadores no solo el hecho de jugar sin público -o a puerta cerrada, como todos decimos- y si el factor campo será determinante o no, porque el factor campo y mucha culpa de hacerlos difíciles radica en la afición, en esa grada que no deja de jalear y que hace que los jugadores den un plus más en el campo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios