Análisis

francisco bautista toledo

En el jardín de los enigmas descifrados

Méndez describe la razón mágica que fluye en la Naturaleza, la extraña a la lógica"

El artista presenta un conjunto de acrílicos de gran sugerencia visual, donde repite sin cesar, en cada pieza, la idea central que inspira esta muestra.

Raúl Méndez desarrolla una obra cuya apariencia semeja graffitis, e incluso tattoos, envuelta toda en una impronta que recuerda el estilo inicial del artista, la ilustración, el diseño visual, ingenio plástico cuya cualidad radica en el mensaje inscrito en la imagen reflejada, extenso en sugerencias e ideas, que quiere comunicar un concepto instantáneo, fugaz, rápido y penetrante, ejerciendo el efecto de un ideograma complejo, profundo y de amplia comprensión, que va desde la idea primigenia y simple, a la que se esconde y descifra en el trasfondo de la imagen. Sus composiciones están configuradas en un entramado de intensa riqueza cromática, sobre planos de color uniforme, cuya tonalidad trasluce su origen industrial, fruto de un mundo tecnológico, donde prima la imagen y la información instantánea.

Raúl Méndez describe la razón mágica que fluye en la Naturaleza, la extraña a la lógica, que sorprende en cada momento que es vislumbrada. Quiere el autor rescatar la fórmula que permite entrar en el jardín de los enigmas descifrados, a través de la fantasía del trazo que se pierde en curvaturas y caminos asimétricos, que rompen el orden geométrico propuesto por el pensamiento. Aparecen cada una de sus elaboraciones desde una perspectiva zen, que atraviesa la realidad aparente para explorar el sentido de la existencia. Para ello confronta dos realidades, la cognitiva y la natural, la idea y la materia, unidas en una obra de dos planos, que colisionan entre sí, lo que produce tensión interna en cada pieza. Raúl Méndez transcribe una fantasía liberada como divertimento plástico, que concluye en reflexión personal, entre el yo y su entorno. Tras la realidad está la magia, según se puede interpretar en la sustancia que impregna su estructura plástica.

Este pintor posee amplia experiencia en el campo de la ilustración, superando este lenguaje visual para exponerlo como una estructuración exuberante, pródigo en conceptos y mensajes subliminares, que transcurre como una observación intrascendente, lo que permite penetrar en los recovecos de la conciencia. Es una obra inteligente, de diseño pulcro, que cumple la función de objeto estético, y de punto de fuga hacia una interpretación lúcida de la realidad, mas siempre surge la duda sobre si todo es una puesta en escena engañosa, o el guiño que insinúa un universo oculto.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios