El callejón del gato

Acuerdo con los agentes sociales

No hace falta que señale con el dedo a los diputados que sólo se han dedicado a poner piedras en el camino

Por muy adversa que sea una situación, la economía suele ser un remedio eficaz para superarla. De un terremoto, de un tsunami o de las consecuencias que producen una guerra, cuanto mejor sean las circunstancias económicas, más fácil es superar los perjuicios ocasionados por la catástrofe. Hasta ahora no habíamos conocido la existencia de un mal cuya curación requiera ponerle freno al desarrollo económico. El coronavirus es un mal que produce esos efectos, por una parte, ataca nuestra salud y, por otra, las medidas que son necesarias para combatirlo perjudican el desarrollo de la economía. Lidiar con ese panorama le ha tocado a Pedro Sánchez y a su gobierno cuando aún no habían tenido tiempo de sentarse a estudiar lo que fuese necesario para llevar a cabo su programa político. La prioridad era la salud y había que luchar contra la epidemia estableciendo un estado de alarma que nos mantuviera confinados para evitar contagios. No se trataba de una medida con tintes ideológicos ni políticos, sino de una necesidad que a todos nos atañía. Puesto que todos estábamos expuestos, lo lógico habría sido que nuestros representantes políticos, al margen de cualquier otro interés, hubieran apostado por nuestra salud haciendo causa común cada vez que se sometía a votación el mantenimiento del estado de alarma. Ni por esas. No hace falta que señale con el dedo a los diputados que sólo se han dedicado a poner piedras en el camino. Afortunadamente, lidiando con unos y con otros el presidente Sánchez ha conseguido su objetivo y, aunque no ha desaparecido, la epidemia está controlada. Pero, en beneficio de la salud, ha sido necesario establecer medidas extraordinarias que han dañado severamente la economía. Ahora, para salvar la situación, y mantener un equilibrio entre salud y economía, lo deseable sería un consenso de nuestras fuerzas políticas. Y de manera muy especial, contar con la aportación del PP si se considera un partido de gobierno. No parece que Pablo Casado, hipnotizado con el discurso patriotero de VOX, esté por la labor. Por el contrario, los agentes sociales han sido consecuentes con la situación y han respondido a la llamada de Pedro Sánchez. La foto en la Moncloa del Presidente del Gobierno con los líderes de CEOE, Cepyme, CC.OO y UGT, tras la firma del Acuerdo por la Reactivación Económica y el Empleo, es una muestra de concordia y sentido común que a muchos españoles nos satisface. A otros, no lo tengo tan claro.

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