Buenos gerentes

O sea, ahora que quieren prohibir la caza: los pájaros disparándoles a los cazadores

Cuando yo era más joven me decían los expertos que un buen gerente debe usar toda la capacidad de endeudamiento que tiene la empresa, o sea: empeñarla hasta los ojos. Un tiempito después, que dicen los cubanos, un amigo e ilustre empresario almeriense me contó que su suegro llamaba operaciones de descrédito al hecho de firmar un crédito. También he notado que el comportamiento del gerente suele ser distinto cuando éste es partícipe de la empresa y cuando no lo es. Pero lo que no termino de entender es por qué hay gerentes en la Administración, en lugar de administradores. Quizás mi duda radica en que pienso que en una empresa el gerente es responsable de ventas, compras, entradas y salidas de dinero entre otras labores, pero en un organismo público esas labores son totalmente diferentes y están sujetas a reglamentaciones distintas. En fin, será mi ignorancia la que me impide entender que en alguna universidad el gerente es el único funcionario de la misma con nivel 30, lo cual en la Administración es el no va más, pero además, debe ser lógico que tenga un complemento de casi el doble de un vicerrector. Quizás por todas esas cuestiones tengo tantas cuitas y devaneos con los gerentes, y no consigo aclararme las ideas. Y por si todas mis dudas e inseguridades sobre el tema, fueran pocas, no entiendo que no solo las empresas, si no hasta familias, han reducido estos últimos años sus deudas y sin embargo el Estado, o sea, todos y cada uno de nosotros debemos cada día más, y además sin previsión de frenar al monstruo: me refiero a la deuda que todo se lo come. Ante esa situación, la pregunta es inmediata: ¿quién lo está haciendo bien?. Y la respuesta es inmediata: pues los particulares. Pero cuando la situación es la que es, la respuesta no puede ser tan simple. Tiene que haber alguna razón oculta que impide a nuestros dirigentes hacer con el Estado lo mismo que hemos hecho los particulares, máxime si encima pensamos que los bancos invierten parte de su parné en deuda pública y que por lo tanto corren el riesgo de convertirse en dueños de parte del Estado. O sea, ahora que quieren prohibir la caza: los pájaros disparándoles a los cazadores.

Luego algo tendrán que hacer las cabezas pensantes de la economía. Por ejemplo: gastar menos. Tener menos sumideros de dinero. Desde luego no seré yo quien se atreva, desde mi desconocimiento de la materia, a decirle a ningún administrador lo que tiene que hacer para cumplir con las obligaciones que voluntariamente ha asumido, con la promesa de mejorarnos la vida. Así que ¡hale, a trabajar!

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios