Abierto de Noche

Cierto y falso

Los que viven en El Puche no tienen especial amor por seguir viviendo allí salvo que sean delincuentes o narcotraficantes

Viajando por una carretera sombría de tarde de enero escucho Radio 3 y me habla sobre el Puche, que es un barrio marginal de Almería sobre el que Ian de la Rosa ha hecho un cortometraje que se llama Farrucas. No busque en ningún sitio este cortometraje porque no lo va a encontrar. No se puede comprar, no lo van a emitir en ninguna plataforma y tampoco se puede descargar. Y sobre todo esto: Cierto: El Puche es un barrio marginal y degradado al que las autoridades municipales jamás le han dedicado un minuto y mucho menos han ido nunca allí a nada, conscientes de que se haga lo que se haga, allí no hay ningún voto que pescar. Allí conviven etnias gitanas, marroquís y subsaharianas. Y no conviven siempre bien. Es un barrio con numerosos problemas, muchos de los cuales los han generado y los generan los propios vecinos. Es territorio de visita común de la policía nacional, a la que cualquier problema que no sea tenga relación con el tráfico de drogas o los crímenes o tentativas de crímenes (la mayoría perpetrados con arma de fuego), no les preocupan demasiado. Es objeto de periódicos intentos de eliminar la degradación a base de construir nuevas edificaciones o rehabilitar las existentes. Intentos que solo consiguen que se asienten nuevos elementos problemáticos que campean a sus anchas y abundan en la degradación una vez que se han lavado las conciencias mediante la aportación de dinero. Falso: El barrio no tiene nada de romanticismo como quiere transmitir al menos oralmente el autor citado. Los que viven allí no tienen especial amor por seguir viviendo allí salvo que sean delincuentes o narcotraficantes ya que allí son los amos y lo que desean es que el resto se vayan para ser más dominantes, tener más casas abandonadas para realizar plantaciones de marihuana o directamente alquilar a nuevos vecinos (aunque no sean los propietarios). Y todos los que dicen que ese barrio (u otros como la Chanca-Pescadería) tiene un encanto especial, no viven allí ni se les ocurriría. El barrio es además un foco de problemas para los vecinos de barrios contiguos más modernos que intentan desarrollar una vida normal. Y más cierto aún: La administración, salvo algunas infraestructuras comunes que realmente no tienen nada que ver con el barrio, no va a hacer nada ni va a solucionar nada. La solución para alguien que tenga algún problema en el barrio es sencilla: Irse. Certeza total.

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