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El medio y el ambiente

Cuaderno de Bitácora

"Cuando a la pulga se le arrancan todas las patas, se vuelve sorda y no salta". Y siempre tiene uno un amigo del que se acuerda

El pasado 21, Investigación y Ciencia publicaba un artículo sobre los CPR o «registradores continuos del plancton», que son unos artilugios que arrastran los barcos que hacen largas rutas, y se usan desde 1931 para tomar muestras de plancton: filtran los organismos a través de seda. Cuando un barco hace uno de estos arrastres, anota en su cuaderno de bitácora cualquier problema del dispositivo. Gracias a eso, la bioquímica Clare Ostle, encargada de supervisar esos "chismes", ha encontrado que en el Atlántico Norte, entre 1957 y 2016 anotaron 208 enredos de restos plásticos que estropearon esos artilugios. Unos pocos enredos ocurrieron en las décadas de 1950 y 1960. Pero su frecuencia fue aumentando en los años ochenta y noventa, y llegó a un máximo en la primera década de este siglo: en alrededor de un 3 por ciento de los arrastres, los CPR se quedaban enredados en macroplásticos. La pregunta, inmediata, que surge es: ¿por qué se ha sabido ese dato ahora, después de llevar haciendo el trabajo 87 años?: pues porque hasta ahora se habían limitado a hacer su trabajo científico sin mirar el cuaderno de bitácora del barco. Los estudios anteriores se basaban, sobre todo, en la ingestión de plástico por los animales del mar: microplásticos, que eran los que se quedan retenidos en los CPR, y para escalas de tiempo menores. De pronto a Ostle se le ocurrió leer los cuadernos de bitácora y ¡oh! sorpresa: se encontró con una información valiosísima, tan valiosa como que se han encontrado con un trabajo científico, hecho de balde y sin tener que plagiar, que proporciona una conclusión válida: vamos a peor en contaminación marina por plásticos, porque los microplásticos no disminuyen, y los macro aumentan. Además hay un agravante: la mayoría proceden de barcos de pesca y son restos de redes y, en general, de aparejos de pesca. Por eso, esta publicación abre una nuevas línea de trabajo en la eliminación de plásticos en el mar, tal que seguir profesionalizando y concienciando las flotas pesqueras industriales. Llegados a este punto, avivaremos el escrito con una picardía, así que ahí va: lo primero que se hace en el laboratorio es escribir, luego trabajar y escribir, al final escribir y después leer todo varias veces, porque si no lo haces así te puede pasar como a aquel que estudiaba el efecto palmada relacionado con el salto de la pulga cada vez que le arrancaba una pata, y que concluyó el artículo diciendo que "cuando a la pulga se le arrancan todas las patas, se vuelve sorda y no salta". Y siempre tiene uno un amigo del que se acuerda.

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