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Punto de vista

José Ramón del Río

jdel35@hotmail.com

Fraternidad

No puede haber diálogo cuando una de las partes considera que su punto de vista es inamovible

Hoy, Jueves Santo, otros años dedicaba mi colaboración a glosar el mensaje que preconiza el amor fraterno, pero con la crispación existente en la política parecería una burla olvidar que en ella no reina ninguna clase de amor ni de fraternidad. Tampoco continuaré, como había prometido la semana pasada, el tema de las pensiones, aunque parece que en los Presupuestos subirán las pensiones mínimas y las no contributivas un 3%. Todo esto si se aprueban los Presupuestos, cosa que está por ver, porque el Gobierno no cuenta más que con los votos de sus diputados y los de C's, porque el PNV condiciona su apoyo a que deje a aplicarse el artículo 155 a Cataluña, lo que no parece que sucederá a tiempo.

Al Gobierno se le pide que haga política y dialogue en lugar de utilizar la judicatura. Si estamos en una democracia, donde el poder judicial es independiente del poder ejecutivo, esa afirmación, además de incierta, es vejatoria para los jueces. El problema del independentismo no es de ahora, porque han sido todos los gobiernos democráticos los que se han enfrentado a él y la culpa exclusiva de Rajoy consiste en que ha sido durante su presidencia cuando se ha producido la declaración unilateral de independencia, luego suspendida, que obligó a la aplicación del artículo 155. He oído a un comentarista que ni siquiera ese mérito se concede a Rajoy, sino a Rivera, cuando este último se mostró contrario a su aplicación en 14 ocasiones, que detalló con sus fechas.

No puede haber diálogo cuando una de las partes considera que su punto de vista es inamovible y lo más que concede es un plazo para su consecución. Esto es lo que hacen los independentistas catalanes que no se conforman más que con la independencia y cuanto antes. Esto va contra la Constitución y sólo su reforma haría cambiar el planteamiento. Pero esta reforma necesita de muchos votos y muchos trámites. Por eso no tiene razón Arnaldo Otegi, que dice que el Estado está mandando el mensaje de que lograr una república catalana, gallega, canaria o vasca, no va a ser posible por las vías pacíficas y democráticas, como si votar la reforma de la Constitución no fuere un ejercicio democrático. El poder constituyente está en todo el pueblo español y no en los de parte del mismo. En esta línea, tan poco democrática, el Parlamento catalán aprueba una resolución reclamando la libertad de los políticos presos y su derecho a ser investidos. Llegan a decir, que ningún juez tiene legitimidad para decidir el presidente de los catalanes y una diputada propone que el Barça no juegue la final "de la Copa del Borbón".

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